Perrita sorda resiste 30 horas enterrada en una madriguera, rogando que alguien la encuentre

La travesura de un pequeño perrito sordo dejó a su papá al borde del colapso y movilizó al menos a unas 70 personas solidarias de su localidad, quienes hicieron todo por encontrarlo con vida.

Su nombre es Dizzy, un cocker spaniel de 10 años, que vive en el condado de Worcestershire (Inglaterra), y que hace un par de semanas sufrió un accidente que puso en peligro su vida.

Hasta una excavadora utilizaron para rescatarlo.

Dizzy y Ducan Flowers, su dueño, daban un paseo por la reserva natural Burlish Top cuando el peludo se le perdió de vista.

El cocker está familiarizado con el lugar, así que el hombre pensó que sería cuestión de tiempo para que apareciera pero esto no sucedió.

Su dueño estaba desesperado.

Duncan peinó la zona en busca de su mascota sin tener éxito alguno, viendo que las horas pasaban, decidió volver a casa y pedir ayuda en las redes sociales por si alguien había visto a Sizzy.

«Fuimos a caminar por Burlish Top con los dos perros el domingo y regresábamos a casa cuando Dizzy se metió en un seto entre dos campos y desapareció. Di la vuelta por el otro lado, pero ella se había ido. Estuve un par de horas pensando que se había escapado y volvería, pero no pude encontrarla”, dijo el Duncan.

El hombre de 54 años quedó abrumado por la respuesta que tuvo su comunidad. Al menos unas 70 personas fueron a su casa para ayudarlo a buscar a la perrita sorda.

Duncan junto a los voluntarios buscaron a Dizzy desde las 5:00 pm hasta pasada la medianoche sin encontrar ninguna pista.

La agonía seguía para este animal.

El grupo buscó por el Campo de Rifle y Blackstone con antorchas y linternas pero no dio resultado, debieron regresar a casa con un amargo sabor a derrota.

Pero el amoroso dueño no se dio por vencido y a la mañana siguiente regresó.

Duncan tenía el presentimiento de que Dizzy debía continuar en ese seto en el que perdió su rastro, así que pidió ayuda a un amigo y con herramientas en mano decidió ir a investigar.

«Regresé con una pala y llamé a un compañero que trabaja en los desagües y él vino y puso una cámara en un agujero de conejo. Solo bajó dos metros y no pudimos verla, así que llamé a mi otro amigo que consiguió una pequeña excavadora JCB y la trajo. Empezamos a excavar, ni siquiera sabíamos que ella estaba allí, pero tuve un indicio”, relató el dueño.

Dos horas y media después los hombres se encontraban a más de 6 metros de profundidad, en una madriguera de conejos pero aún sin ninguna pista de la perrita. Fue en ese momento cuando Dizzy apareció de la nada.

«Llevaba allí unas 30 horas. No lo podía creer», comentó Duncan.

Los hombres grabaron el momento del rescate que no puede ser catalogado de otra manera más que milagroso.

El pálpito de Duncan no falló y de no haber sido por su insistencia y la buena voluntad de los voluntarios, Dizzy hubiese muerto en esa madriguera de conejos.

Resulta realmente sorprendente que haya resistido tanto pero lo bueno es que lo hizo y ahora la peluda está de regreso en casa, junto al padre que tanto la ama. Seguro Dizzy aprendió la lección y Duncan estará más atento de los pasos que de su pequeñita.

Los milagros existen y este increíble rescate es uno de ellos, la peluda no estaba lista para morir, así que comparte su historia y envíale tus bendiciones.