Perrita termina en la clínica tras luchar contra una serpiente que quería morder a su dueña

Es un hecho indiscutible que los perros sienten un afecto real, genuino hacia los humanos, tanto es así que, este amor es incluso mayor del que las personas son capaces de sentir hacia otros congéneres.

Como veremos a continuación, estos animales tan extraordinarios son capaces de dar hasta la vida con tal de proteger a quien los cuida. Tal es el caso de una perrita de raza gran danés llamada Mia, quien se interpuso entre una víbora y Megan Montano, su madre humana, recibiendo una feroz mordida de la serpiente.

Esta demostración de amor y valentía se pudo presenciar en el estado de California, Estados Unidos. Por suerte, gracias a la rápida intervención de los veterinarios, la heroica perrita se está recuperando poco a poco y sin problemas en la calidez de su hogar.

El hecho da cuenta, una vez más, de que nuestros peludos son mucho más para nosotros que una fuente de lamidos y arrumacos, no son solo un peluche tierno con quien jugar y a quien querer. Dan la vida, de ser necesario, para protegernos de cualquier peligro.

“Mia es mucho más que mi mejor amiga, en este caso, fue mi salvadora a expensas de su propia integridad. Por fortuna, después de la mordida que recibió, progresa satisfactoriamente en el hospital”, dijo Megan.

Es por todo eso y más que, para Megan no existirá jamás alguien tan leal como su perrita. El vínculo de amistad y amor que se ha gestado entre ambas es tan fuerte que, sencillamente, nunca se podrá romper o sustituir.

“Cada vez que pienses que estás dando la relación entre tú y tu perro por sentada, ten en cuenta que ellos están listos para darlo todo por ti en cualquier momento”, reflexionó Montano.

Definitivamente, Mia aleccionó a Megan acerca del verdadero amor de los perros: las personas. Sienten y piensan tanto o más que los seres humanos. El hecho ocurrió mientras ambas daban un paseo y se encontraron con la temible serpiente de cascabel, famosa por su veneno letal.

Cuando salieron, Megan se detuvo al percibir algo extraño a su lado. Sin embargo, le restó importancia y siguió caminando, pero su fiel perrita tenía la mirada fija en la misma dirección en donde se encontraba el rastrero animal, listo para agredir a Megan en la pierna, si no hubiese sido por la valentía de Mia.


Y así fue como la canina se interpuso en el medio del ataque y recibió la herida en su hocico. Aunque, a pesar de ello luchó con fiereza hasta lograr que el reptil saliera huyendo del hogar de ambas.

Afortunadamente, para Mia y su cuidadora, los veterinarios pudieron administrar el antídoto a tiempo y salvar al animalito de una muerte segura. Pocas horas después, los médicos le dieron el alta y pudieron regresar de nuevo a su casa.

La heroína necesita solo descanso y amor

En tanto, Mia sigue mejorando, demostrando no solo la resistencia típica de su raza, sino que no se arrepiente para nada de haber actuado en favor de su querida madre y cuidadora humana. Comparte esta historia de amor y lealtad con tus familiares y seres queridos.