Perrita va a la cerca todos los días para recibir un cariñoso masaje de su mejor amigo

Tras años de evolución y domesticación, los perros han perdido esa necesidad de vivir en colectivo. Un can puede vivir perfectamente en un hogar sin la compañía de otro perro y, sin embargo, también puede adaptarse rápidamente y mostrar felicidad cuando se encuentra con la presencia de otro de su misma especie.

Esta es la historia de dos perritos, Beaù y Rocco, quienes desde el primer día en que se conocieron, se hicieron grandes amigos. Beaù ama tanto a los perros como a los humanos, y si no está pegada a su madre, Kayleigh Burrowes, está retozando de lo lindo con su vecino perruno.

“Es muy hiperactiva todo el tiempo y le encanta acurrucarse. Es súper amigable con todos los perros del vecino, pero tiene una debilidad por Rocco”, comentó Kayleigh.

Rocco echaba de menos al antiguo perro de Burrowes, Jak, ya que fallecido por vejez, y fue quizás la actitud juguetona del nuevo Staffordshire bull terrier la que terminó de hacerle sucumbir a los encantos de Beaù. Hace unos meses Rocco y Beaù se conocieron y, ni siquiera la gran diferencia de tamaño fue un obstáculo para establecer su hermosa relación.

“Lo conoció tan pronto como se le permitió salir y automáticamente hicieron clic», dijo Burrowes. (Rocco) realmente extraña a Jak, ya que estaban muy cerca, así que Beaù lo hizo más fácil”, dijo Kayleigh.

Pero Burrowes no estaba ni cerca de saber el tamaño de su amistad, hasta que un día, sentada en su sofá y mirando a través de la puerta que da hacia el patio, descubrió a Rocco dándole a Beaù un masaje secreto en la espalda a través de la cerca.

Ni corta ni perezosa, Burrowes sacó su teléfono para tomar un video de la graciosa y tierna escena y publicó un clip en sus redes sociales, donde de inmediato se volvieron virales acumulando cientos de “me gusta”.

“El masaje podría continuar todo el tiempo que Beaù quiera que lo haga. Es algo cotidiano ahora. Cuando él se detiene, ella le patea para que continúe”, expresó la madre.

Sin embargo, Beaù no masajea a Rocco, ella le demuestra su amor de otras maneras. Lo cierto es que si fuera por ellos y si Burrowes no llamara a Beaù para que entre a la casa, los dos perros estarían felices de permanecer juntos todo el día y toda la noche sentados en la cerca.

Es muy importante que el saludo entre los perros se realice completamente, con todos los rituales propios de ese momento, donde el olfato es el gran protagonista. ¡No intervengas si tu perro está oliendo a otro, a no ser que sepas que hay peligro de ataque! Si tras saludarse los dos se aceptan, puede empezar una bonita relación como la de este par de peludos.

Comparte esta sencilla, pero simpática historia con tus mejores amigos y recuerda que durante toda la vida del perro es imprescindible que le dejes actuar como tal cuando se encuentra con otro de su misma especie.

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