Perrito anciano lleno de dolor se esconde detrás de un árbol esperando su final

Dicen que no hay nada más triste que padecer un dolor en soledad, aún más para los perritos callejeros, esos pequeños seres que abandonados muchas veces esperan resignados el último día.

Este es uno de esos perritos que durante mucho tiempo vagó entre las calles deseando que alguien lo ayudara, sin embargo, sus heridas y su dolor eran tan grandes que un día simplemente decidió esconderse detrás de un árbol esperando lo peor.

Se trataba de un perrito anciano con un delicado estado de salud.

El perrito sabía que el final estaba cerca, por suerte unos ángeles llegaron para salvarlo y ofrecerle un poco de luz entre tanta oscuridad.

El equipo de Animal Aid haría todo lo posible por intentar aliviar su dolor y evitarle tanto sufrimiento. La organización ha ganado reconocimiento a nivel mundial por ser una institución que vela por la salud y seguridad de los perritos callejeros.

Las heridas del perrito sorprendieron a los rescatistas.

Cuando el equipo llegó nunca imaginaron la magnitud de las heridas del peludito, tenía una oreja fracturada sangrante y un gran agujero en el estómago.

El indefenso perrito era solo piel y huesos, es posible que tuviera días sin comer para poder estar en esa situación. Cuando uno de los hombres se acercó para levantar al perrito, este gimió y lloró de dolor. Algo que desconsoló a todos los rescatistas.

Se desconoce cómo el perrito se hirió de tal manera.

Con mucho cuidado lo llevaron al santuario donde recibió toda la atención médica que necesitaba. Le dieron calmantes para evitar que le dolieran mientras lo examinaban.

El veterinario pudo contemplar los gusanos moviéndose en las heridas, le aplicaron polvo para matar los gusanos y poder limpiar las heridas correctamente.

Cientos de gusanos salieron de ambas heridas.

El proceso duró varias horas, una vez que extrajeron todos los gusanos procedieron a quitar el tejido muerto. El perrito estaba sedado por lo que no sintió dolor alguno.

Solo fue cuestión de tiempo para que se despertara, debía alimentarse e hidratarse, así que el equipo de rescatistas lo ayudó a realizar estas actividades.

Poco a poco fue ganando peso y recuperando fuerzas.

La recuperación del perrito no fue nada fácil, pasó un mes para que pudieran ver resultados positivos, sus heridas estaban sanando lentamente.

Durante todo este tiempo sus rescatistas nunca se rindieron, estaban seguros que el perrito se recuperaría y le daría alegría al santuario. Después de un tiempo, mucha paciencia e infinito amor, la transformación del perrito fue total.

Decidieron llamarlo Baloo.

Ahora el perrito disfruta que sus rescatistas lo acaricien y tomar el sol en las piernas de sus ángeles.

A Baloo le faltan algunos dientes, lo que hace que su lengua cuelgue un poco, sin embargo, esto hace que se vea realmente adorable ¿No te parece?

Para el viejo perrito la edad no fue un impedimento.

No se sabe cuánto tiempo de vida le queda al adorable Baloo, pero al menos sus días restantes estarán rodeados de personas que lo aman incondicionalmente y se encargarán del hacerlo el perrito más feliz del  mundo.

Aquí tienes más detalles de este rescate que ha conmovido a tantos:

Qué bueno que existen este tipo de organizaciones que apuestan por salvar la vida de los perritos más vulnerables.

Por favor, no dejes de compartir la nota en tus redes y hagamos viral la increíble transformación de un perrito que vio la luz cuando creía que su mundo se apagaba.

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