Perrito ciego y sin una patita que esperó por 10 años para ser adoptado, ahora es el más feliz

Un perrito llamado Tofu le demuestra al mundo que la esperanza nunca debe perderse, pues con su historia nos motiva a seguir siempre esperando lo mejor de la vida.

En ocasiones sabemos de historias sobre personas que han tenido que atravesar diferentes pruebas en su vida pero que al final del día el destino parece recompensarlos de una u otra manera, pues este tipo de finales felices ocurren y no solo en la vida de los humanos, sino de diferentes criaturas y una de ellas es el buen Tofu.

Este perrito ciego de 14 años, conoció por fin la felicidad.Perrito

Antes de ser conocido como Tofu, el perrito era llamado Estabanado y vivía en un refugio de la Coordinación de Bienestar Animal del municipio de Araraquara, en Sao Paulo (Brasil).

El can llegó al lugar, tras ser rescatado de las garras de un dueño abusador que lo lastimaba sin piedad.

Como todo perrito al que se le brinda una segunda oportunidad, los rescatistas esperaban encontrar una buena familia para el can pero el asunto no fue tan sencillo.

El panorama para este amiguito no pintaba de la mejor manera, pues la mayoría de las personas prefieren adoptar cachorros sanos. Pero el pobre Tofu es un perrito invidente y sus años también le habían traído otras complicaciones.

Era difícil hallar a alguien que lo quisiera pese a su vejez y su ceguera.

Los cuidadores del refugio le tomaron mucho aprecio al perrito, aunque siempre supieron que era imperativo encontrarle un hogar. Lo que más deseaban era brindarle la oportunidad de conocer a una verdadera familia, antes de que se marchara de este mundo.

Tofu merecía conocer el amor como cualquier otra criatura.

Como si su condición no fuese difícil, hace unos años que este can pasó por una intervención en la cual se le amputó una de sus patas a causa de un tumor.

Cada día que pasaba en el refugio disminuían las posibilidades de que el perrito Estabanado saliera con vida del lugar.

Pero la divinidad tiene modos bastante curiosos para manifestarse.

Resultó que al final del día la vejez y dolorosa historia del perrito fueron el gancho para que alguien decidiera abrirle las puertas de su corazón.

Según relató Carolina Mattos Galvão, directora del refugio, un buen día recibió una llamada: alguien quería conocer al can más anciano del lugar.

Y no había ninguno con más edad que Estabanado.

Esa alma generosa era la entrenadora de perros Danila Molinari, quien a sus 39 años estaba decidida a darle una oportunidad a un abuelo perruno.

Lo que Danila no se esperaba era la desgarradora historia de Estabanado.

Apenas lo visitó, la mujer quedó flechada y sintió que era el buen can quien había llegado a su vida para hacerle realidad uno de sus sueños.

“Siempre tuve el sueño de adoptar un perro discapacitado, un anciano y uno sordo. Cuando le pregunté cuál era el perro más viejo del refugio, no imaginé que él también tendría una discapacidad visual y física”, contó Danila.

Una vez se concretó la adopción, el perro cambió su nombre a Tufo y, junto a su nueva familia, este perrito está escribiendo una nueva historia.

“Fue una sensación indescriptible, algo mágico. Sabía que quería esto, pero no sabía que sería tan bueno. Es muy tierno, duerme como un ángel, ya no choca con las cosas. Mi familia está feliz, él está feliz, es gratificante tenerlo aquí”, dijo Danila.


Para todos aquellos que creen que la vida se acaba al llegar a la vejez, hay que decirles que no todo está perdido. Nadie sabe cuándo le llega la verdadera felicidad pero en este caso en particular nos contenta que por fin haya llegado y del modo menos imaginado.

La decisión de Danila es digna de aplaudir, pues se dio la oportunidad de amar a un ser que otros jamás habían mirado.

Tofu es ahora un perro lleno de amor y esta mujer se convirtió en su ángel. ¡Recuerda que los perritos mayores también merecen ser felices, adóptalos!