Dulce perrito decide comenzar a cojear en solidaridad con su dueño que se había roto el tobillo

Hay perritos que destacan entre su especie por sus cualidades algo particulares, y uno de ellos ha puesto a reír a muchos usuarios en las redes sociales con sus notables dotes de actor.

Su nombre es Billy, un luncher que vive en Inglaterra con su padre humano Russell Jones, y que ahora está siendo catalogado por todos en Internet como “el gran impostor”.

Nadie podría imaginar el engaño que este perrito le hizo a su dueñoPerrito

Hace unas semanas, Jones tuvo un pequeño accidente doméstico que lo dejó con una de sus piernas inmovilizadas. El hombre tiene un yeso en su pierna derecha, así que camina con ayuda de un par de muletas.

Pese a la molestia por su nueva condición, Jones no pudo pasar desapercibido el modo de caminar de Billy: su perro estaba cojeando. La situación conmovió al hombre que no entendía en qué momento el perrito se había accidentado.

Aparentemente, el luncher se había lastimado su pata izquierda.

El amoroso y responsable dueño creyó que su amada mascota se había lastimado de algún modo y decidió llevarlo al veterinario para que lo examinara y determinara la gravedad del asunto.

Él sabía más que nadie lo dolorosa que podía ser una lesión en las piernas y no estaba dispuesto a que Billy pasara por ese amargo trago, juntos saldrían adelante de la difícil situación de salud.

Jones pagó en vano la consulta médica y quedó atónito con lo que descubrió.

Después de un chequeo y algunas Rayos X en los que gastó más de 300 euros, el veterinario sólo pudo felicitar al hombre por dos cosas: el gran amigo que se gastaba y sus dotes artísticos.

El especialista informó a este inglés que su peludo estaba en perfecto estado y sólo lo estaba imitando como un acto de solidaridad por su nueva condición. Lo más probable es que el perrito entendiera lo que le había sucedido a su papá y esto despertó su compasión y solidaridad.

Billy se puso de manera literal en el lugar del su dueño, al punto que logró engañarlo

Por increíble que parezca los saltos y quejas de Billy eran parte de su actuación. Este perrito no tenía ninguna lesión que le impidiera caminar, pero sí un gran corazón.

«Mientras íbamos camino a la casa él comenzó a cojear. Michelle dijo que me estaba copiando pero pensé que sería mejor llamar al veterinario».

Los esposos aún no creen en la inteligencia de su mascota.

Pese al dinero que Jones gastó por la imitación de su perro, no había manera en que el hombre pudiese molestarse con el animal. Este sujeto decidió compartir la divertida grabación de Billy en sus redes, sin imaginar la receptividad que tendría.

“Me costó 300 euros en honorarios veterinarios y radiografías, nada malo, solo simpatía. Lo amo”, dijo el hombre.

Lo más gracioso de este caso es que el can continúa cojeando aún después de ser descubierto, pero esto es algo que hace sólo frente a su papá. Cuando el perrito está con Michelle no para de brincar sin mostrar signos de ninguna molestia.

Parece que sólo con mamá puede ser realmente libre.

Para nadie puede ser un secreto que muchos perros empatizan de tal manera con sus dueños que les resulta fácil cambiar de estado de ánimo de acuerdo a cómo se sienta su responsable humano.

Pero en esta ocasión este perrito cruzó los límites llegando a empatizar con su dolor.

El vídeo ha divertido a muchas personas, especialmente por la historia detrás.

Según César Millán «El encantador de perros», en su página web esta capacidad de imitación en los canes es mucho más completa de lo que se cree.

«Lo que hacen los perros es mucho más complicado e inteligente. Observan lo que están haciendo los humanos y otros perros, evalúan si ese comportamiento será útil o no para obtener el objetivo que buscan y después deciden si copiarlo o no en función de eso», señala.

No hay dudas de que estamos frente a una especie sumamente inteligente a la que muchas veces se le subestima pero Billy nos demostró que nuestros perritos pueden hacer más cosas de las que imaginamos. Lo tierno de todo es que este can no quería presumir, sino mostrar su compasión hacia su dueño pero no se imaginó el impacto que tendría.

Este peludo es gran ejemplo de solidaridad e inteligencia canina que con su ejemplo nos ha regalado una enternecedora historia.