Perrito de un santuario llora sobre la tumba cada vez que un amigo peludo cruza el arco iris

Cuando se nos muere un familiar, un amigo o un conocido, usualmente asistimos a la funeraria para compartir con los familiares y darle nuestro último adiós. Es un acto muy emotivo y profundamente humano. Sin embargo, Tricycle, un golden retriever, ha demostrado que no es una conducta exclusiva de las personas, sino que también los animales pueden llorar y despedirse de sus congéneres.

Tricycle debe su nombre a sus únicas tres patas

Un buen día, Lester Aradi, un exjefe de policía, se retiró y se mudó a las montañas del norte de Georgia (EE. UU.) junto a Diane, su esposa. Allí fundaron Horse Creek Stable Rescue Sanctuary, un refugio que se dedica al rescate de diversos tipos de animales como perros, caballos, llamas, alpacas, gatos y ponys.

En ese lugar apartado vive desde hace varios años un perro llamado Tricycle, que fue rescatado después de que un auto lo atropellara y perdiera una de sus patas delanteras (de allí su nombre, por apoyarse en solo tres) y que se ha convertido en el guardián del santuario.

Hace cuatro años atrás, cuando murió una perrita llamada Major que llegó al lugar con problemas de espalda debido al maltrato, los esposos Aradi notaron que Tricycle se quedó varios días recostado en su tumba, lamentando mucho la pérdida de su amiga. La pareja, conmovida por el gesto, subió varias fotos al Facebook en esa ocasión.

Esta actitud del perro se fue haciendo recurrente cada vez que a un animal del santuario le tocaba subir al cielo. La última vez que Tricycle experimentó su duelo durante tres días seguidos fue cuando enterraron a una alpaca de 21 años llamada Trixie.

«Normalmente pasa el día acostado en la tumba hasta que entra por la noche», dijo Lester.

Ya es tradición que los propietarios del refugio organicen una digna ceremonia cada vez que un animal fallece. Si son animales pequeños (perros o gatos) las tumbas son adornadas con círculos de piedras y en el caso de animales grandes, sobre el lugar donde los entierran, plantan un árbol frutal.

Se puede ver a Tricycle muy triste despidiendo a sus amigos al lado de su tumba, cada vez que uno de ellos se va

«Con la intención de continuar el círculo de la vida», ha dicho Lester Aradi.

Debemos destacar que Tricycle y algunos de sus amigos son animales de servicio que se utilizan en terapias. Por lo general son llevados a escuelas, hospitales y ancianatos para alegrar las vidas de sus residentes. Estos animales, rescatados de un pasado terrible y doloroso, ahora iluminan los días de las personas que los conocen.

«Los abusos que estos animales sufrieron se han ido. Ahora están contentos, se despiertan sonrientes y listos para aprovechar el día», dijo Diane Aradi a la cadena Fox5.

Los propietarios del santuario escribieron el libro Tricycle y sus amigos: las verdaderas aventuras de un golden retriever de tres patas y sus amigos de la granja de animales rescatados. El dinero que recaudan por las ventas se destina completamente a financiar los cuidados de los animales con los que conviven y aman.

Invitemos a todos a valorar y a respetar la vida de los animales en general y que, llegado el momento, le brinden una digna, bonita y sentida despedida a sus mascotas, para que se les recuerde con cariño y entren con buen pie en el cielo de los animales. Comparte por favor

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