Perrito perdido queda con el corazón roto al querer volver a casa pero su familia lo rechazó

No hay más fuerte para los amantes de los animales que ver a un perrito solo deambulando y desorientado vagando por las calles. Desafortunadamente, esta es una fuerte realidad que deben enfrentar un gran número de peluditos, algunos con más suerte, logran ser rescatados y tienen en final feliz que se merecen.

El perrito fue rescatado a 16 kilómetros de distancia de su antiguo hogar.

perrito

Esta es la historia de Bobi, un perrito que fue encontrado vagando cerca de una estación de tren en Rumania, cuando fue visto por primera por los voluntarios de Howl Of A Dog, estaba caminando a lo largo de las vías del tren, lucía muy triste y hambriento.

Debido al lugar donde se encontraban, los rescatistas temían que fuera atropellado, así que su primera opción fue redirigirlo a un lugar más seguro.

Estaba demacrado y muy triste.

Si bien Bobi era muy tímido, confió en los rescatistas y poco a poco se fue acercando a ellos. Al revisarlo brevemente, notaron que tenía una lesión en uno de sus ojitos y estaba cojo.

Desde el primer momento Bobi reveló que era un perrito muy dulce, se había rendido ante las caricias de quienes se convirtieron en sus verdaderos ángeles, así que el traslado hasta la clínica veterinaria se dio de la mejor manera.

El  perrito rápidamente confió en los rescatistas.

En la clínica lo examinaron y tras escanearlo descubrieron que tenía un microchip, es posible que familia estuviera desesperada buscándolo y llevaban mucho tiempo sin saber de él.

El personal se contactó con la familia del perrito, pero para sorpresa de todos, dijeron que ya no lo querían y preguntaron si podían quedárselo.

Su familia oficialmente lo había rechazado.

El personal del centro de rescate pudo determinar que el perrito había escapado de casa, al momento de ser rescatado se encontraba a unos 16 kilómetros de distancia de lo que un día fue su hogar.

El centro de rescate inició una gran campaña para buscarle una nueva familia, personas dispuestas a amarlo incondicionalmente, Bobi estaba entrando en sus años dorados y había quedado ciego de su ojo izquierdo.

El perrito tiene cerca de 9 años de edad.

Aunque se trata de un perrito mayor, todavía tiene mucha energía y es muy juguetón. Por un tiempo Bobi estuvo en un hogar de acogida, ahí descubrió lo que se siente ser un perrito amado y completamente feliz.

Su destino cambió para siempre gracias a que Howl Of A Dog permite adopciones internacionales en los Estados Unidos, Canadá y Europa. A través de una publicación el centro de rescate dio a conocer la gran noticia:

“Bobi en el aeropuerto en Viena, preparándose para su vuelo a su HOGAR para siempre en Delaware, Estados Unidos. La familia adoptiva de Bobi tiene mucha experiencia con perros mayores y él recibirá la mejor atención. Tienen una casa muy bonita con un gran patio trasero, cerca del océano, por lo que habrá muchos paseos por las playas para Bobi. Ha llegado sano y salvo a su nuevo hogar”.

Bobi pasa sus días rodeado de mucho amor y disfrutando junto a sus hermanos adoptivos, Jackson y Bo, dos hermosos pastores australianos con quienes se ha vuelto inseparables.

Este dulce perrito se adaptó muy bien a su nuevo hogar.

Sus nuevos padres, Dawn y Donny, están felices de haberle dado la oportunidad de disfrutar de un verdadero hogar.

“Él está muy bien ahora y ama la vida. Le gusta dormir en el sofá cerca de la chimenea, jugar con sus hermanos, Jack y Bo, y comer deliciosas golosinas”, publicó el centro de rescate.

La mirada más bella del mundo la encontrarás en los ojos de un perrito rescatado. Recuerda que el verdadero amor puede sanar hasta la herida más profunda del pasado.