El perrito que recibió una fuerte lesión en su estómago, entra a su nuevo hogar lleno de amor

Un perrito que sufrió el desprecio de un ser al que la categoría de humano le quedaría demasiado grande, nos demuestra una vez más la razón por la cual siempre se atribuye la lealtad como una característica esencial de su especie.

Resulta que el perrito de esta historia como muchos otros, fue capaz de soportar los malos tratos de sus dueños, antes que quebrar ese lazo de fidelidad que sentía por ellos.

Lo lamentable de este caso es que eso dejó al perrito sufriendo demasiado.Perrito

Su nombre es Antonio, una mezcla de golden retriever que fue tratado duramente y dejado de lado en la esquina de un edificio.

Aunque los vecinos lo vieron tendido en el suelo no se preocuparon por averiguar qué le sucedía, sino horas después de que alguien se percatara de su permanencia en el lugar sin que se moviera en ningún momento.

El asunto les pareció entonces extraño.

Ante tal situación, la persona se acercó e intuyó que algo pasaba con el can, además nadie había vuelto por él y eso ya era alarmante.

Fue en ese momento que el caso pasó a formar parte de los reportes que llegan a Hope For Paws.

Este amiguito solo deseaba ser ayudado pero tenía mucho miedo.

Eldad y Loreta, unos de sus voluntarios fueron los encargados de trasladarse hasta el lugar en el que Antonio fue dejado.

Una vez llegaron, intentaron aproximarse con mucho cuidado y cercaron el área para evitar que se escapara, pero el perrito no se movía. 

Incluso le ofrecieron algo de alimento para ver si el can reaccionaba al estímulo pero no fue así.

El pobre Antonio estaba perplejo, como si sintiera temor o no creyera que alguien pudiese ayudarlo. Su comportamiento levantó sospechas entre los rescatistas, el can se veía atemorizado pero no hacía nada para atacarlos. 

Poco a poco las personas se ganaron su confianza y lograron sacarlo de ese estado de perplejidad para finalmente llevarlo a un lugar seguro.

A partir de allí harían todo para ayudarlo. 

Los rescatistas condujeron hasta la clínica veterinaria en la que el Dr. Pedraza lo atendió, este informó que Antonio tenía lesiones internas que le causaban mucho dolor al moverse.

A través de los estudios determinaron la gravedad de la lesión y el veterinario descartó la posibilidad de que hubiese sido arrollado por algún vehículo.

El daño había sido causado por una persona y dado las señas que mostraba cabía la posibilidad de que se tratara de la misma persona que había decidido dejarlo de dado.

Era muy probable que ese acto de cobardía lo hubiesen orquestado sus antiguos dueños.

El hígado y bazo de Antonio se vieron afectados y por ello sangraba internamente. Afortunadamente, lo habían rescatado a tiempo, pues de no haber sido así hubiese perdido la vida en la soledad de esa calle.

El perrito debió ser intervenido el mismo día para detener el sangrado pero todo salió de la mejor forma.

Este peludo pasó por un gran trauma pero logró recuperarse gracias a las atenciones que recibió de un excelente equipo médico.

Tras la cirugía, Antonio quedó al cuidado de The Little Red Dog quienes unieron esfuerzos por ayudarlo a salir adelante y se encargaron de llenarlo del amor suficiente como para que olvidara su terrible pasado.

Durante el tiempo que compartieron con el perrito, los cuidadores notaron que se trataba de un can extremadamente noble y leal. Por esa razón les parece injusto que alguien lo haya tratado de esa manera y el buen Antonio haya sido tan paciente. 

Pero la lesión de este amiguito ya es parte de su pasado.

Por fortuna, el peludo no debe volver con esas personas que lo dejaron en tan mal estado. Además de todo, no solo se recuperó sino que encontró una nueva familia que juró amarlo para siempre.

Para asegurarse de que cumplan su palabra, los chicos de la fundación están siempre alerta de hacerle el seguimiento a sus peludos rescatados.

El compromiso de estas personas es para toda la vida y por eso su labor debe llenarnos de orgullo e inspiración. Bravo por Antonio que ahora puede caminar feliz.