Un perrito rescatado logra olvidar su triste pasado gracias a unos amorosos chimpancés

Hay personas que se dedican de tiempo entero a ayudar y a rescatar a animales que necesitan ayuda y protección, como es el caso de Jenny Desmond y su esposo Jimmy, quienes tienen un refugio para chimpancés en Liberia. Ellos rescatan a chimpancés huérfanos y se dedican a cuidarlos, pero en más de una ocasión su amor por los animales los ha llevado a rescatar también a búhos, pollos, saltamontes, y a perritos.

En una ocasión, Jenny encontró en su camino a un pequeño cachorro y desde lejos pudo darse cuenta de que estaba en pésimas condiciones de salud, así que detuvo su auto y se bajó para verlo más de cerca. Cuando levantó al cachorro vio que estaba desnutrido y enfermo, así que decidió llevarlo al santuario de chimpancés, pues sabía que no sobreviviría sin ayuda.

El perrito tenía llagas en todo el cuerpo y le faltaban enormes pedazos de piel


El esposo de Jenny, llamado Jimmy, es veterinario y revisó al perrito, su dictamen fue que el cachorro estaba tan desnutrido y tan hambriento que comenzó a digerir su propio músculo, así que ambos decidieron que lo ayudarían para que sobreviviera.

“Si lo dejo aquí va a morir, así que me lo llevaré para poder cuidarlo y para que se recupere”, dijo Jenny.

Jimmy limpió cada una de las llagas del perrito, a quien llamaron Snafu, y comenzaron con el plan alimenticio que le salvaría la vida.


Por fortuna. el pequeño perrito no desdeñó ni un segundo la ayuda que Jenny y Jimmy le brindaron y comenzó a alimentarse debidamente, así que la mejoría en su aspecto llegó rápidamente.

“Su pelito ya está creciendo más normal, antes no parecía que tuviera pelito ni piel, cada día mejora más, igual que el resto de los animales que tenemos en nuestro refugio”, dijo Jenny.

Jenny pensó que sería buena idea llevar a Snafu a donde estaban los chimpancés para que convivieran y tuviera compañía, así que cuando tuvo una mejoría, Jenny los presentó. Los chimpancés estaban encantados con Snafu, pero sabían que el cachorrito estaba enfermo por lo que lo trataban con cuidado e incluso lo ayudaron a bajar los escalones en sus brazos.

Snafu estaba muy contento por tener nuevos amigos


Snafu pasó un año en el refugio, acompañado por Jenny, Jimmy y por los chimpancés, se volvió un fuerte, grande, sano, juguetón y amoroso perro.

Pero la labor de Jenny y de Jimmy los hacía viajar tanto que decidieron que Snafu necesitaba un hogar en el que pudiera estar siempre acompañado y feliz. Le preguntaron a su hermana si quería adoptarlo y ella, por supuesto, dijo que sí.


Fue así como llevaron a Snafu a Colorado, y ahora vive feliz con su nueva familia, donde es muy querido y además convive con dos niñas por lo que siempre tiene con quien jugar.

Por su parte, Jenny y Jimmy siguen con su noble labor rescatando chimpancés en Liberia, ayudando a cualquiera que lo necesite y ofreciéndole una vida llena de amor en su refugio.

Animal Channel

Sin duda alguna, esta historia nos hace recobrar la fe en la humanidad que en ocasiones parece ser totalmente indiferente al sufrimiento ajeno. Las personas que queremos un mundo mejor somos más y todos podemos hacer un cambio.

Comparte esta nota para que muchas personas conozcan esta tierna historia que nos demuestra que todas las especies son capaces de cuidar a quien necesita ayuda.

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