Perrito que lloró porque jamás lo cuidaron como merecía por fin halla una verdadera familia

La vida para un perrito rescatado está llena de altibajos, desafortunadamente, no todos los que dicen amar a los animalitos y ofrecerles una segunda oportunidad lo hacen de corazón.

Algunos solo quieren sacarles provecho y actuar bajo sus propios intereses. Otros, solo adoptan por compromiso social dejando a un lado la gran responsabilidad que implica llevarse a un peludito a casa.

Por fortuna, siempre están aquellas personas dispuestas a velar por el bienestar de los animales y enfrentar situaciones para liberarlos de esos seres inescrupulosos.

Perrito rescatado en pésimas condiciones disfruta de una segunda oportunidad.

perrito

Esta es la historia de Pepper un perrito que fue rescatado por Josh Woodyard en Houston, Texas. Josh había sido alertado sobre la situación que vivía el peludito y se acercó hasta el lugar para investigar.

Para su sorpresa, lo rumores no lograron alertarlo del todo sobre la condición en que se encontraba el perrito, estaba desnutrido con fuertes lesiones en su piel y la mirada triste.

De manera general, estaba en muy mal estado. Josh contó la historia del perrito desde su punto de vista:

“Mi nombre es Pepper era un perro que fue llevado a la Sociedad Protectora de Animales cuando era un cachorro.

Irónicamente, un acaparador de animales me acogió, me descuidó y me mantuvo encerrado en un cobertizo de almacenamiento en el calor de verano de Houston, Texas.

Tenía una olla oxidada como cuenco, pero comía dos veces por semana. Dormía con un pesado collar metálico atado a una bicicleta estática, me maltrataron y aprendí a dormir de pie.

Cuando Josh mi salvador, me encontró estaba rodeado por animales sin vida más pequeños que el acaparador se olvidó de alimentar.

El veterinario me dijo que tenía sarna, 27 laceraciones, dos tipos de gusanos, pulgas, garrapatas, una pierna fracturada, desnutrición y sin mencionar que estaba al borde de la muerte”.

Este hermoso perrito pasó por mucho, no solo estuvo en manos de un acaparador sino de una familia que a tan solo un mes de tenerlo en casa, la perdió.

Fue encontrado a kilómetros de distancia cerca de una clínica veterinaria, una vez más Josh apareció y entabló contacto con la familia, quien argumentó que fue un accidente, apostando por la verdad, Josh devolvió el perrito a la familia, pero en menos de un mes, lo volvieron a perder.

Esta vez el perrito corrió más de 22 kilómetros de distancia llegando de nuevo a la clínica veterinaria.

Era como si supiera que ahí lo pondrían en contacto con la persona que lo estuvo cuidando desde la distancia, llamaron a Josh, y como era de esperarse, él mismo lo acogió y cuidó hasta recuperar la salud del perrito.

No fue un proceso sencillo pero estaba determinado a mejorar su calidad de vida, durante el tiempo de recuperación, Josh creó un gran vínculo con el perrito, sin darse cuenta, ya era parte de su familia y un miembro muy especial. Finalmente, Josh concluyó la historia de Pepper desde su punto de vista cuenta:

“¡Los sueños se hacen realidad! Ahora soy un perro saludable y feliz que vive con una gran familia y tengo a mi hermanastra husky siberiano a quien amo.

Es un ser maravilloso que me mima muchísimo, me alimenta con la mejor comida del mercado y vivo al lado de un gran parque para perros donde soy muy feliz cada vez que lo visito”.

Los perritos son de los seres más agradecidos y leales del planeta. Muchas veces son ellos quienes eligen con quién pasar el resto de sus vidas.

Nos encanta saber que este peludito logró encontrar su persona favorita y pasa sus días rodeado de amor y regocijándose se felicidad.