La increíble transformación de un perrito abandonado que contó con la ayuda de ángeles sin alas

Muchas veces es difícil saber actuar cuando nos enfrentamos a algo que nos sorprende por ser tan ajeno a nuestra realidad, pero la verdad, es que aquello que nos parece raro, sin pensarlo se roba nuestro corazón. Dobby, es una de esas mascotas que la mayoría mira con indiferencia  por tener una apariencia tan abandonada que pocos se atreven a consolarlo.

Dobby, un perrito abandonado con miedo pero con esperanza de ser salvado.

Con la piel reseca y roja, el pequeño perrito fue llevado a la clínica de vacunación por su antiguo dueño, tenía un aspecto tan delicado que todos pensaron que necesitaba ayuda de inmediato.

Aunque cueste creerlo, bastó solo una mirada de Dobby con la doctora Sara Harper, veterinaria de la clínica en Florida dirigida por Ciudadanos Preocupados por el Bienestar Animal, para que la doctora comprendiera que su nueva misión era transformar al perrito.

Los grandes cambios se dan con pequeños pasos.

Dobby era la primera vez que visitaba un consultorio, la persona que lo llevó dijo que tenía 5 años, a pesar de que intentó eliminar las pulgas del perrito con un polvo exclusivo para alfombras no fue suficiente, todo lo contrario, empeoró el aspecto del perrito.

Al observar tanto descuido, Harper le rogó que  por favor dejara al perrito en la clínica que ellos se encargarían de devolver la salud al tierno Dobby.

Todos merecemos la oportunidad de tener una mejor vida-Dobby no era la excepción.

El proceso de recuperación y transformación fue largo y doloroso para el pequeño perrito, sin embargo, Dobby siempre estuvo receptivo y agradecido con sus rescatistas, lo bañaron, le cortaron las uñas y le realizaron un análisis de sangre. Dobby fue tan dócil como ningún otro, señala Harper:

“Se sentó allí con amor en sus ojitos, como si supiera que finalmente se había salvado”.

La transformación de Dobby duró meses, fue llevado a Pawsibilities Rescue quienes fueron los responsables de curar su piel y ayudar que su pelaje volviera a crecer aplicándole baños medicados.

La transformación siempre es posible si se hace de corazón.

Dobby aún no tenía la apariencia de un perrito sano y saludable cuando subieron una foto a Facebook, no pasó mucho tiempo para que Liz Ford supiera que el perrito debía ser parte de su familia y decidió adoptarlo.

Los verdaderos cambios se notan con el tiempo-Dobby ahora luce cómodo y feliz.

Su nueva familia se aseguró de que la piel del perrito sanara y su pelaje creciera por completo, ahora luce un pelaje blanco y esponjoso como motitas de algodón. Todos ayudaron en la transformación de Dobby para que fuera un perrito juguetón y saludable.

Gracias a la ayuda de buenas fundaciones son menos los perritos con cicatrices y más los peludos felices. Comparte esta nota para seguir llenando el mundo de buenas noticias.

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