Un perrito pasó tantos días sin probar alimento que se olvidó de cómo comer

Lamentablemente, muchos perros sufren las peores injusticias y abandonos por parte de aquellas personas que una vez prometieron cuidarlos. Terminan en las calles sin ningún tipo de amparo y expuestos a múltiples circunstancias que ponen en riesgo su salud física y emocional.

Esto fue lo que sucedió recientemente cuando una mujer de Tampa, Florida, vio algo extraño en la ventana de su casa. Cuando se acercó, observó que se trataba de un pobre poodle en severo estado de desnutrición y de aspecto enfermizo, por lo que rápidamente contactó con un refugio en busca de ayuda.

“La mujer mencionó que desde la ventana parecía ser solo un esqueleto. Por ello, entró a su casa y llamó a control de animales”, dijo Debbie Goldsberry, fundadora de Senior Paws Sanctuary.

Cuando los oficiales de control animal arribaron al lugar, descubrieron que en realidad habían tres perros a punto de morir de hambre.

Inmediatamente, corrieron a auxiliarlos, pero dos de ellos murieron poco tiempo después. Por su parte, el poodle que se asomó a la ventana, quien fue nombrado Beni, apenas lograba mantenerse con vida y en la revisión médica se descubrió que tenía 9 años de edad, que padecía de diabetes, tenía un tumor en el pie, una infección en la piel y que le faltaba la mayor parte de su pelaje.

Debido a su grave condición, Beni fue trasladado de emergencia a un refugio local en donde el personal hizo todo lo posible por ayudarlo. No obstante, su condición era más que crítica y fue puesto en la lista de eutanasia. Antes de ser sacrificado, los encargados del refugio escribieron un email sobre Beni y este llegó a Goldsberry, quien se ofreció a cuidar de él.

“Si un rescate no lo tomaba a su cuidado, no iba a lograr sobrevivir. Reunimos a nuestros voluntarios y conseguimos transportarlo hasta el sur de Fort Myers”, dijo Goldsberry.

Beni’ update … he’s giving it his all each and every day !!

Publiée par Senior Paws Sanctuary sur Mercredi 13 juin 2018

La noble mujer se aseguró de que Beni fuese atendido inmediatamente por un veterinario, sin embargo, nadie podía asegurar que sobreviviera.

“Había olvidado cómo comer. Poníamos comida en su boca, pero no sabía cómo comerla. Además, si lograba tragar la comida, su cuerpo no podía procesarla”, mencionó Goldsberry.

Afortunadamente, Beni pudo recordar cómo comer y fue recuperándose poco a poco. Cuando por fin fue dado de alta, encontró en el santuario que coordina Goldsberry, el hogar que jamás había tenido junto a otros 26 perros de rescate.

Cada día el perrito mejora un poco más y ha aprendido que merece ser amado, en brazos de la mujer que salvó su vida.

“Supongo que se dio cuenta de que las personas se preocupan por él. Comenzó a comer y a beber un poco. Es inimaginable sufrir de tanta hambre al punto de olvidar cómo comer. Verlo mover la cola por primera vez y recoger sus juguetes fue algo increíble”, señaló la mujer.

Gracias al amor que Beni ha recibido, su diabetes se estabilizó y volvió a crecer su negro pelaje con más brillo que nunca. No obstante, cuando le extirparon el tumor de su pie, el veterinario descubrió que tenía cáncer terminal y actualmente se encuentra en la tercera fase de las cinco etapas que tiene esta enfermedad.

Pese a todo, Beni se mantiene con una actitud positiva ante la vida y está completamente agradecido de tener un hogar en el que puede sentirse amado y cuidado, todo lo que siempre mereció.

Para conocer más de la inspiradora vida de este perrito, puedes seguir su día a día en su cuenta de Instagram. Nuestros mejores deseos están con él.

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