Persigue a un autobús sin parar intentando subir una y otra vez para que el chófer lo adoptara

Es muy difícil entender cuando alguien tiene el atrevimiento de afirmar que los perritos no piensan. ¡Qué afirmación tan fuera de lugar! Nuestros amigos peludos son seres maravillosos, inteligentes y de grandes sentimientos.

Es muy triste que muchos de ellos vivan en la calle, carentes de cariño y de un verdadero calor de hogar; sin embargo, los perritos callejeros siempre buscan la manera de vivir felices y agradecer a quienes le tienden una mano.

Muchos de estos nobles animales que viven en la calle buscan un lugar donde puedan sentirse cuidados o protegidos del calor, frío, lluvia, en fin, de resguardarse de las inclemencias de la naturaleza.

Jaypee Barcelinia fue testigo de eso después de subir a un autobús en Quezon City, Filipinas.

Ella nunca imaginó que tendría que compartir su asiento con un particular viajero peludo.

Todo comenzó cuando este cachorro estaba sentado en el camino, como si estuviera esperando a que llegara el jeepney, una forma de transporte público local, e intentó subir, pero el chofer le negó la entrada.

Para sorpresa de todos, este perrito no se dio por vencido y tras llegar a la siguiente parada apareció nuevamente e intentó subir al autobús.

Jaypee no podía creer todo lo que este animalito estaba corriendo para llegar a la siguiente parada una y otra vez. Realmente no se iba a dar por vencido hasta que el chófer lo dejara subir.

“El perrito callejero estaba sentado en un camino público, después de que nuestro jeepney pasó, de repente lo persiguió. Creo que quería dar un paseo».

Según Jaypee, el perro intentó seis veces subir al transporte colectivo, pero sin éxito alguno.

El vídeo muestra las imágenes de cómo cada vez que el autobús disminuía la velocidad, el perro colocaba sus patas delanteras en el escalón de atrás, cayendo nuevamente en la calle tan pronto como el chófer aceleraba.

Inicialmente el conductor se mostró reacio a dejar que el perro callejero subiera porque le preocupaba que pudiera agredir a un pasajero.

«Al principio, el conductor tenía miedo de atrapar al perro porque aquí en las Filipinas es inusual ver a un perro persiguiendo a un jeep».

No importaba lo cansado que estuviera, pero este amigo peludo no se daba por vencido, hacía todo el esfuerzo por alcanzar al autobús e intentar subir nuevamente, hasta que el corazón del conductor se ablandó y detuvo el transporte.

Y de manera inesperada el perro jadeante en ese momento no intentó poner sus patas en el escalón de atrás, simplemente esperó que le dieran permiso para subir. ¡Qué increíble!

Finalmente, el perro con signos de cansancio por toda la distancia que corrió persiguiendo a transporte público consiguió lo que quería: subir y descansar bajo la sombra del vehículo cubierto.

«Él entro en al autobús y después tomó una siesta en el interior».

Jaypee no imaginó que tendría a tan especial compañero de viaje, pero se alegró de dejar un espacio para él.

Después de que la ruta se terminó el cachorro no quería bajarse.

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“Incluso después de que el viaje terminó, el perro no quería irse, ahora él cuida del chófer y el chófer lo cuida a él”.

Si quieres y puedes ayudar a los perros callejeros de Filipinas a que encuentren un hogar, puede hacer una donación a The Philippine Animal Awareness Society (PAWS).

Realmente es una historia increíble, sin lugar a duda nuestros amigos caninos alegran nuestra vida y la hacen mucho más feliz y divertida. No dejes de compartir este encantador video.

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