Un pug va a prisión por huír de casa y sus fotos tras las rejas se vuelven virales

Nadie puede escapar de rigor de la ley, no importa que seas un perrito adorable, de mirada tierna y muy travieso, ¡esos delincuentes también pagan por sus fechorías! Y si no lo creen, pues aquí tenemos el caso de Bean.

Esta pug fue atrapada por las autoridades cuando escapó de su casa en Nueva Jersey. Los oficiales del Departamento de Policía de Cape May recibieron una llamada para alertar sobre la mascota deambulando por las calles, y de inmediato acudieron al lugar de los hechos para aprender a la traviesa perrita.

Pugshot

Bean fue trasladada de inmediato a la estación de policía y una vez allí, a los oficiales se les ocurrió que era necesario difundir la noticia de que habían encontrado a la mascota, para que su dueño pudiese dar con ella lo antes posible.

Lo que comenzó como una solución original y divertida, se transformó en una locura en Internet, pues los oficiales de New Jersey trataron a Bean como una delincuente más, y la fotografiaron con el típico cartel policial que incluye la fecha y algunos datos adicionales.

Pugshot

Por si fuese poco esta vergüenza para la pobre Bean, también fotografiaron a la perrita tras las rejas. Los policías no imaginaron que las fotos recibirían el nombre de pugshot y que se harían virales en Internet, recibiendo miles de likes y reseñas en varios medios importantes.

El propietario de Bean apareció en la estación de policía una hora más tarde para liberar a su pug de la prisión, pero lo cierto es que la perrita se divirtió mucho mientras llegaban por ella. Tras su famosa sesión de fotos, estuvo deambulando por el lugar, siguiendo muy de cerca los pasos de uno de los oficiales.

Los policías informaron a través de las redes sociales que Bean había salido en libertad “bajo fianza” y que había pagado las consecuencias de escapar de casa. La noticia iba acompañada de una nueva foto de la pug, esta vez dentro de una de las celdas y con la lengua colgando.

Pugshot

Dailymail

Los oficiales que aprendieron a Bean disfrutaron mucho de su compañía. Al parecer la pequeña se portó muy bien mientras su dueño llegaba para reclamarla. Fue cariñosa y educada en todo momento.

Anthony Marino, el jefe de la policía de Cape May, asegura que el método que emplearon no solo fue divertido, también fue una excelente manera de difundir la información. Eso sin mencionar que demostraron a otras personas que los agentes del orden no son tan aburridos como algunos creen.

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