Permiten a un perro entrar a la sala de partos para apoyar a su mamá, luego se acerca a la bebé

Para una mamá primeriza, contar con todo el apoyo médico y emocional a la hora del parto no tiene precio.

Y es que, al saber que en breve podrá finalmente tener a su bebé en brazos, valorará mucho tener a su lado a las personas en que más confía para sentirse segura.

Pero, cuando a esta mujer le permitieron entrar a la sala de partos a su mejor amigo de cuatro patas, nadie imaginaba lo que estaba a punto de suceder.

Max entró a la sala de partos para apoyar a mamá en el momento más feliz de su vida

mamá

Para Hannah y su novio, Lucas Spadafora, de Ontario, Canadá, el ser padres no era nada nuevo.

Si bien esperaban por primera vez a su ansiada bebé, ellos ya tenían a su «primer hijo», un hermoso perro color negro llamado Max.

Y como tal, era parte fundamental de sus vidas, así que como un miembro más de la familia, allí estuvo presente para recibir a su hermanita Blair, nada menos que en plena sala de partos.

Blair vino al mundo en diciembre de 2021, pero fue recién que sus padres decidieron difundir las escenas de la presencia de Max en el nacimiento de la pequeña. Desde entonces, se han convertido en un fenómeno viral en las redes sociales.

Era tanto el amor que tanto Lucas y Hannah profesaban hacia su fiel Max, que no podían hacer otra cosa que incluirlo en tan importante acontecimiento familiar.

En las escenas se puede ver al perro apoyando a su mamá en las horas previas. Hannah se valió de una pelota de preparación al parto para conseguir la dilatación. Y en ese crucial momento, Max parecía entender que lo necesitaba.

Se acercó hacia su dueña para llenarla de besos y hacerle sentir que él estaba ahí con ella a su lado

Sin embargo, son imágenes que han desatado un polémico debate en las redes, ya que muchos consideraran poco apropiado que se permitiera algo así en un entorno estéril como debe ser la sala de partos.

Horas después, cuando Blair finalmente vino al mundo se puede observar a un extasiado Max con sus dos patitas sobre la cama de mamá, contemplando a su nueva hermanita, como si no creyera que ya se había convertido en hermano mayor.

Pero, nadie imaginaba lo que estaba a punto de suceder cuando dejaron a la bebé en su cuna, y el perro se acercó hacia su carita…

Este es el vídeo del dulce Max que no se quiso perder el parto de su dueña:

Inmediatamente, en varias escenas recopiladas de las primeras horas de Blair en el hospital y después, ya en casa, se puede ver a Max acercándose directamente hacia la boca de la bebé, para llenarla de besos.

Evidentemente, se nota que allí no hay nada más que amor y ternura. Sus dueños no pueden estar más felices de saber que su pequeña Blair crecerá junto a una mascota maravillosa que será su incondicional compañero de juegos y aventuras.

Sin embargo, Lucas nunca imaginó que tras difundir las escenas, ellos se convertirían en blanco de críticas, que no paran:

«Me encantan los animales pero no veo saludable que entre un perro a un quirófano y encima lo dejen que lama a la bebé, por muy limpio que esté el perro están llenos de bacterias, ellos en su sitio y yo en el mío. Y no por eso los quieres menos», dijo una internauta.

«Los bebés no tienen anticuerpos», «A la mamá del bebé le metió la lengua hasta el gaznate», «El amor de los animales es maravilloso, pero todo tiene un límite», «Los perros son muy celosos, no hay que olvidarlo», fueron otras críticas.

Pero, otros salieron en su defensa diciendo que si el perro tenía permiso para estar allí, por qué molesta tanto a la gente. «Como si lo llevo a la playa también. Y que se aguanten los que no son civilizados».

Lo importante es que se nota que ni a Max ni a la pequeña Blair les faltará amor en sus vidas. Contar con un perro amoroso y protector de los niños es una de las cosas más maravillosas que le puede pasar a una familia. ¿No lo crees?

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