Pitbull rechazado y estigmatizado pasa sus días triste en su celda esperando que confíen en él

“No existen perros malos, sino dueños irresponsables”. Esto es algo que debemos tener claro antes de juzgar el comportamiento de algún peludito, sobre todo de los pitbulls, quienes por años han sido injustamente calificados como agresivos, peligrosos, e incluso satanizados.

Sin embargo, es un mal concepto que se tiene sobre una raza que como cualquier otra, solo busca atención y desea pasar sus días rodeados de personas que lo amen infinitamente.

La conducta de un perrito es el reflejo de la educación que le brindan sus dueños.

Sin embargo, la realidad para aquellos que han sido abandonados y previamente rescatados por distintas organizaciones, es que sufren la apatía de una población creyente a estereotipos negativos, negándose la oportunidad de compartir con ellos y juzgándolos sin antes conocerlos.

Esta es la historia de Duca, un pitbull que está padeciendo el rechazo de todos al considerar a los pitbulls como una raza agresiva y peligrosa.

El perrito fue rescatado mientras vagaba por una calle en la ciudad de Taranto, Italia.

Duca pasó los primeros años de su vida siendo el compañero perfecto de alguien, tenía una familia antes de ser abandonado en medio de la calle y sin ningún argumento por sus antiguos dueños. Estaba desorientado y al borde del colapso al no recibir ningún tipo de alimento. No fue sino hasta que una voluntaria del refugio local de Taranto lo vio y decidió trasladarlo a la clínica veterinaria.

Erika Niccolai fue la primera persona en brindarle toda la ayuda que necesitaba. Una vez hospitalizado le hicieron una serie de análisis y finalmente le dieron un diagnóstico. Al respecto Erika comentó:

“Estaba en una condición lamentable. Pedí análisis de sangre, recibimos la confirmación de que estaba enfermo y comenzamos el tratamiento. Lo cuido desde hace dos años”.

Duca sufría de leishmania, lo que provocó que perdiera peso rápidamente. Afortunadamente, fue tratado a tiempo y hoy goza de buena salud. Sin embargo, su dicha no es completa, aún sigue esperando una familia indicada mientras pasa sus días encerrado en su perrera.

Muchos pitbulls pasan sus días encerrados esperando que alguien cambie su destino.

Si bien disfruta compartir con las personas y espera recuperar su libertad del todo, no se lleva muy bien con sus compañeros peludos, por lo que necesitan de una familia infinitamente amorosa y paciente que la acompañe en su proceso de integración con otros canes. Además, el estima sobre esta raza limita sus posibilidades de irse a casa. Erika comentó:

“Se les ha tachado injustamente de perros agresivos cuando en realidad, aunque sean ciertamente exigentes y competitivos, basta con conocerlos. Necesitamos una familia que tenga experiencia y que le abra el corazón, quizás dispuesta a ser seguida por un profesional para una buena integración en el hogar. Si puede darle esta oportunidad, comuníquese al 329-8338987”.

Duca, al igual que muchos otros pitbulls, es discriminado por su raza cuando en realidad lo único que quiere es amar y ser amado. Ojalá encuentre su persona favorita y dejemos de lado esos estereotipos que tanto afectan a estos peluditos.

Luchemos contra los falsos estereotipos sobre los pitbulls y comparte esta historia para hacer visible la realidad de un perrito que solo desea ser amado.