Pitbull a la que se le acaba el tiempo en un refugio extiende su patita para pedir ayuda

Una perrita pitbull de un refugio, extendía su patita a todo aquel que pasaba, pidiendo auxilio.

Una escena que nos recuerda que cada sonido y cada gesto que emite un animalito obedece a una petición concreta: comida, abrazos, juegos, o simplemente, en algunas ocasiones, son un clamor en busca de ayuda.

Pitbull

La canina de la raza pitbull, tan injustamente denostada en el pasado, se encontraba resguardada en un albergue ubicado en la localidad de Jackson, Tennessee, Estados Unidos, pero sus horas estaban contadas.

Sin embargo, un buen día apareció una pareja como por arte de magia, ya que ni Jon Patel ni su esposa Kayla, estaban del todo convencidos de querer una mascota en sus vidas.

La descorazonada pitbull solo quería mostrar su cariño a través de las frías rejas del refugio

Pitbull

Sin embargo, ese milagroso día que Jon, por mera curiosidad pasó por el refugio, se encontró con esta sufrida perrita, quien no ladraba ni se movía. Tan solo permanecía echada, con una de sus patitas extendidas solicitando una mano amiga que la auxiliase.

“En el refugio encontré a un montón de pitbulls y gatos quienes ladraban y saltaban sobre las jaulas. Todos menos ella, por eso captó mi atención de inmediato”, dijo Jon.

Tal y como aseguró el propio Jon a un medio de comunicación local, la peluda se hallaba allí, inmutable, mientras los otros perros se desgranaban en ladridos.

Así que se acercó a su jaula, sorprendido ante la actitud del animalito. Al estar frente a ella, simplemente sacó su pequeña pata. Cuando Jon la tomó con su mano, sintió una energía indescriptible. Llamó a Kayla y le dijo:

“Cariño, definitivamente tenemos que tener a esta perrita en nuestro hogar”.

Pronto la pareja se enteró de que su antiguo cuidador era un ser deleznable, quien la había desechado y dejado allí en ese albergue, como si de un trasto viejo se tratase, alegando sencillamente que ella ya no le simpatizaba más.

“Una vez que dejó de ser un cachorro, simplemente la dejaron allí. Mucha gente adora a los pitbulls cuando son cachorros, porque los ven tiernos, pero cuando crecen, simplemente los rechazan, y eso fue lo que le sucedió a ella”, añadió Kayla.

Lo cierto es que, hasta el día de hoy, la pareja no se explica cómo alguien podría dejar a un animalito tan cariñoso y dulce carente de cuidados y de amor. La perrita, quien luego sería bautizada con el nombre de Ellie, nunca antes había conocido a una buena persona que la amase así, de inmediato.

Fue así como Jon y Kayla despejaron sus antiguas dudas y se decidieron a rescatar a Ellie para otorgarle la vida que siempre soñó y mereció. Sin embargo, tuvieron que convencer a los voluntarios del refugio para que la mantuvieran con ellos hasta el lunes siguiente, día en que pudieron ir a recogerla.

Por su parte, las autoridades le dieron a Jon el plazo que pidió, pero le advirtieron que, de no llegar a buscar a Ellie el día convenido tendrían que sacrificarla, lo cual supondría una gran pérdida, ya que la perrita contaba con tan solo un añito de vida en este planeta.

Sin embargo, Kayla y Jon cumplieron su palabra y ambos se presentaron sin falta en ese majestuoso amanecer, que cambiaría para siempre sus vidas y la de Ellie. Jon la tomó en sus brazos y la llevó a su casa, y Ellie no podía creer su suerte. Los nuevos papás compartieron su experiencia en el grupo de facebook Pittie Nation.

Apenas pisó sus nuevos aposentos, comenzó a correr por todo el lugar, llena de una emoción inédita para ella. Saltaba feliz por todos lados, en la cama, en el sofá para, finalmente caer rendida y bien relajada en una esquina de la sala. Por fin conoció el significado de las palabras hogar y familia.

A pesar de la infundada mala fama de los pitbulls y de las críticas de la gente, hoy en día Jon, Kayla y Ellie conforman una hermosa familia feliz, simplemente no imaginan sus vidas estando separados.