Rescatistas quedan devastados al tener que sacrificar a un gatito herido pero alguien interviene

Martun Davoyan se dirigía un día al trabajo cuando vio a un gatito cerca del camino. El pobre gatito parecía nervioso y fue entonces cuando Martun se dio cuenta de que algo no estaba bien. El pequeño parecía estar arrastrando sus patas traseras.

Tan pronto como llegó al trabajo, les dijo a sus superiores que necesitaba regresar y ayudar al gatito. Acudió a la aplicación Nextdoor para obtener ayuda de la comunidad para capturar al animalito.

Martun no tenía idea de cuánta ayuda necesitaba realmente el gatito. El pequeño tenía una severa lesión en sus patitas traseras.

Esta gatita necesitaba más ayuda de la que podrían imaginar

Entonces Martun y su esposa pasaron las siguientes 2 horas en una misión de rescate dedicada, sin rendirse nunca. Finalmente pudieron localizar al animalito en apuros, escondiéndose debajo de una losa de concreto.

Cuidadosamente lo sacaron y lo trasladaron de inmediato al veterinario. La pequeña resultó ser una niña y no estaban seguros de si ella tenía una condición genética que causara el problema en sus patas traseras.

Luego de un examen, todo parecía indicar que la chiquilla había sido atropellada por un automóvil o que había sufrido una terrible caída. Ella solo tenía unos 2 meses de edad, era una verdadera pena estar en una condición así siendo tan joven.

Martun y su esposa estaban a punto de recibir las peores noticias. La gatita debía someterse a una complicada cirugía y el precio, solo para comenzar, estaba sobre los 6.000 dólares. El FHO es un procedimiento quirúrgico que tiene como objetivo restaurar la movilidad sin dolor a una cadera enferma o dañada, mediante la eliminación de la cabeza y el cuello del fémur.

Cuando las personas que se habían unido a la causa del rescate de la gatita a través de internet escucharon acerca de la posible operación, no se quedaron de brazos cruzados.

Se inició un GoFundMe para la niña que llamaron Dino. Pero esa noche, no pudieron conseguir que la dulce pequeña comiera. Nadie sabe cuánto tiempo estuvo sola y lejos de su madre, posiblemente perdiéndose la lactancia.

La condición de Dino no mejoraba, pero aún no estaba dicha la última palabra

A los 2 meses, debería haber tomado alimentos sólidos, pero estando enferma, el apetito generalmente desaparece. Dino también comenzó a tener un leve sangrado. Por mucho que Martun y su esposa quisieran cuidarla, no sabían cómo.

Sin embargo, una persona especializada en el rescate y cuidado de gatos en condiciones críticas sabía de la historia de Dino y se propuso ayudar. Ella les enseñó los conceptos básicos del cuidado de los gatitos y consiguió que la pequeña comiera con los dedos.

Dino estaba alerta y ella confirmó que la gatita estaba socializando y no era un salvaje o callejera en absoluto. Afortunadamente, el sangrado parecía ser algo irrelevante. Posiblemente consecuencia de la evaluación del veterinario.

Pero no fueron solo sus piernas las que le causaban dolor a Dino. Al día siguiente por la mañana, la notaron llorando y sin poder orinar. Así que rápidamente la llevaron de vuelta al veterinario.

Los pronósticos no parecían mejorar para Dino y ahora era necesario una cirugía en la vejiga que podía llegar a costar más de 12.000 dólares. Con un panorama como este, los ánimos comenzaron a desvanecerse y los veterinarios sugirieron la alternativa más devastadora: sacrificar a la gatita.

¡Era increíble! ¿Cómo podía causarte tanta pena despedirte de un animalito que solo habías conocido hace solo unos dos días? Martun y su esposa se resignaron y cuando pidieron dar el último adiós a Dino, no imaginaron que una sorpresa les esperaba.

Danielle Sekeroglu decidió hacerle frente a la salud de Dino y salvarla de un destino cruel

La enfermera entró a hablar con Martun y su esposa para explicarles por qué habían demorado tanto en preparar todo para la eutanasia de Dino.

Mientras discutían su caso, la veterinaria Danielle Sekeroglu se enteró de los detalles de la gatita y tomó una decisión formidable: se haría cargo de su salud si accedían a dársela en adopción.

¡La respuesta fue unánime! Dino no solo estaría en las mejores manos, sino que alguien se encargaría de concederle la mejor vida. Por lo pronto, la cirugía en la vejiga fue llevada a cabo y en pocos días estará lista para su operación de cadera.

Esta chipilina ya está bien de su vejiga, preparándose para su operación de cadera y volver a caminar

¡No dudamos en que Dino será una gata muy saludable y feliz dentro de poco! Así que si te sorprendió esta historia de bienestar y esperanza, ¡compártela!

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