Saca a su perrito anciano a la calle sin saber que lo veían – “Ya no es el mismo de antes”

Compartir la vida con una mascota es un acto de amor indiscutible, pero que conlleva muchas responsabilidades en cuanto al cuidado, la alimentación y el bienestar pleno del animalito. Si bien existen muchas personas desalmadas quienes los tratan indebidamente, también hay otras con un gran corazón.

Esta es la historia de un hombre oriundo de Chile llamado Abraham y su perrito Gabriel, de la tercera edad. Una historia amor y empatía, que nos demuestra que la edad de una mascota no es justificación para deshacerse de ella.

Abraham sabe que el paso del tiempo es inclemente, que su amado Gabriel ya es un anciano. Se ha vuelto más pausado y sedentario, por lo que cada mañana lo saca a dar un paseo al aire libre para que se ejercite y mantenga fuerte.

“Gabriel se ha enlentecido con los años. Si bien no es el mismo de antes, nunca lo dejaría solo”, aseguró Abraham.

En lugar de hacer su vida mucho más fácil deshaciéndose sin más de Gabriel, tal como suelen actuar algunos, Abraham optó por seguir a su lado cuidándolo, aun cuando sus huesitos se han debilitado y apenas resisten el peso de su cuerpo.

Según las imágenes captadas por Elita Ayleen, vecina de Abraham, el hombre se ve absolutamente comprometido con el cuidado de su can. A pesar de que a Gabriel le cuesta caminar, lo saca todos los días a una plaza para que estire y se mueva. Avanza lento, pero totalmente seguro al lado de su mejor amigo.

“Este es mi vecino, digno de admiración. Diariamente saca a su viejo amigo para que haga sus ejercicios y necesidades. Un ejemplo para aquellos que quieren abandonar abuelitos” escribió Ayleen en su publicación que rápidamente se viralizó y conmovió a usuarios de todo el planeta.

Debemos tener muy en claro que, al igual que en el caso de los humanos, la vejez es una etapa más en la vida del perro, no una enfermedad. Sacarle a pasear, vigilar su alimentación, darle el cariño que precisa e incrementar los chequeos veterinarios es fundamental para convivir con él.

Dicha convivencia con una mascota mayor, nos puede aportar experiencias enriquecedoras y placenteras, aunque conviene tener en cuenta que no todas las razas de perro envejecen igual y a la misma edad.

Un perro senior sano necesita de un mínimo de treinta minutos de actividad física diaria para mantenerse y envejecer de forma saludable. Tal como vimos en este relato, las caminatas son una buena forma de lograrlo. Sin embargo, el amor sigue siendo la clave de su longevidad y salud.

Comparte esta historia con tus seres queridos. ¡Bravo por este hombre de buen corazón! ¡Más personas como Abraham!