Se conocieron cuando era una bebé tiburón de 20 cm, 7 años después los une un amor verdadero

Todos los animales que componen nuestro hermoso planeta son verdaderamente grandiosos, cada uno en su especie nos sorprenden con su esplendor, belleza, inteligencia y nobleza.

La vida marina en su estado salvaje definitivamente no es diferente en cuanto a las sorpresas que nos puede regalar, pero lamentablemente alguna fauna puede ser concebida como peligrosa debido a las malas leyendas que se han fabricado en torno a ella. Tal es el caso de los tiburones.

Cuando oímos hablar de ellos, inmediatamente pensamos en el tiburón blanco, el de las películas. Y nos produce gran temor el solo hecho de pensar en la posibilidad de encontrarnos con uno.

Pero un buzo llamado Rick Anderson, originario de Australia, ha documentado su inusual y conmovedora experiencia que tuvo con un ejemplar de tiburón hembra apenas nació.

Siete años después nos cuenta cómo ha sido la mágica conexión que desarrolló con su ahora improbable, pero más que mejor amiga.

«Empecé a jugar con ella hace siete años cuando era sólo una cría de 20 centímetros. Me acerqué cautelosamente para no asustarla y la acaricié con cuidado. Una vez que se acostumbró a mí, la sostuve en mis manos y le hablé con suavidad a través de mi regulador», contó Rick en Facebook.

«Amor de tiburón, cada día es un buen día para mimos de un tiburón», escribió junto a un video de las tiernas caricias de la pequeña con su amigo.

«Selfies con mi tiburón de Port Jackson favorito. ¿Quién dice que los animales salvajes no quieren interactuar con los humanos?… Ahora ha crecido completamente a 1,8 metros. Desde que se ha familiarizado conmigo, puedo nadar cerca de ella con los brazos extendidos y ella nadará hacia ellos y se relajará. Los tiburones son impresionantes», escribió en Instagram.

«En las siguientes temporadas, me reconoció y se acercó para recibir caricias y abrazos. Se acostumbró cada vez más, hasta el punto de que nada hasta mí cuando me empiezo a ir y toca mis piernas para que la tome en brazos«, agregó.

Esta pequeña pertenece a la especie de Tiburón de Port Jackson, (Heterodontus portusjacksoni), un tiburón cornudo de tipo nocturno y ovíparo, que habita en la región costera del sur de Australia, incluyendo las aguas cercanas a Port Jackson. Son pequeños e inofensivos, y pueden llegar a medir un poco menos de 2 metros.

«Algunas veces no te puedes resistir a un beso de un tiburón. Nada sino amor para estas bellezas».

 

«La mayoría de los buzos que ven esto por primera vez no lo pueden creer. No la alimento ni a ella ni a ningún otro tiburón con los que juego. Los trato como si fuesen un perro», concluyó Rick.

Es verdaderamente increíble lo que este afortunado buzo ha podido experimentar junto a esta adorable «baby shark», que ahora ya es parte de su vida.

Es una muestra de que todos los animales con algo de respeto y trato digno responden del mejor modo, desarrollando vínculos de amor verdadero incluso con otras especies. Comparte esta noticia para difundir una cultura de respeto a todos los animales.

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