Su dueño falleció hace 5 años pero él sigue visitando su tumba cada día, no supera su dolor

La vida de las personas, así como la de los perros, no siempre dura lo que quisiéramos. Y desgraciadamente tienen que separarse para siempre. Algo que los humanos a pesar del dolor, podemos llegar a comprender y encontrar la fortaleza necesaria para afrontarlo. Pero para un perrito, cuando su amado dueño fallece, se le viene el mundo encima y es lo más desgarrador que hay.

Su lealtad y gratitud lo supera todo y va más allá de la vida misma.

Es lo que le pasó al pobre Zozo, un perrito mestizo, que desde que falleció su dueño en el año 2014, no ha dejado de visitar su tumba cada día durante todos estos años.

Zozo fue adoptado por la familia Öztürk, de Turquía, en 2012 cuando era solo un bebé. Todos en su hogar estaban tremendamente felices con la llegada del pequeño, que llenó de luz sus días, pero quien sentía una auténtica devoción por el pequeñín era el patriarca de la familia, Ismail Öztürk, quien lo amaba como si fuera su nieto.

Es por eso que cuando falleció, Zozo estaba desconsolado y confundido.

Como parte de su profundo dolor, el perrito desapareció. Y su familia hasta llegó a pensar que se fue para morir igual que su dueño por la tristeza que tenía. Lo buscaron por todas partes, pero su sorpresa fue enorme cuando lo encontraron junto a la tumba de İsmail.

Desde entonces no ha pasado un solo día en que Zozo no vaya a visitarlo y derrame toda su tristeza encima de ella.

Imágenes desgarradoras muestran al perrito acostado sobre el montículo de  tierra donde yace su humano favorito.

No importa cuánto amor le de el resto de su familia, parece que Zoko no puede superar la partida de su dueño.

El hijo de İsmail, Zafer Öztürk, empezó a acompañar a Zozo a visitar la tumba de su amigo inseparable.

İsmail descansa cerca de su casa, en un terreno propicio. Zafer comenta que puede sentir el sufrimiento del perro al llegar a visitarlo, su tristeza no ha encontrado consuelo.

Cada que va a la tumba es como si esperara que İsmail regresara para poder estar a su lado nuevamente.

«Todas las mañanas cuando el maestro llama a la oración Zozo empieza a aullar. A veces no vemos a Zozo por ningún lado, vengo a buscarle a la tumba y aquí está», cuenta Zafer.

«Esto ha tocado el corazón de mucha gente en este lugar, ver la fidelidad de Zozo y su amor por mi padre hace que lo queramos aún más», agrega.

El nieto del hombre fallecido también reconoce que el gesto de Zozo es único, «hemos tenido muchos perros antes que Zozo, pero no sabemos por qué, es la primera vez que vemos un acto así».

Es muy triste que Zozo tenga que pasar por ese dolor, pero nos alegra que tenga mucho amor a su lado. Comparte esta historia que demuestra la lealtad infinita de los animales.

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