Todos veían a esta perrita sonriente y batiendo la cola sin sospechar el gran dolor que escondía

“Al mal tiempo, buena cara”, reza un refrán popular y que parece haber sido el mantra de un peludita mestiza que pese a todo el dolor que soportaba no dejaba de sonreírle a los transeúntes.

Su nombres es Iris y esta chica fue rescatada en la India por la fundación Animal Aid Unlimited.

El secreto que se escondía tras su encantadora sonrisa conmovió a los rescatistas.

Esta negrita vivía en la calle y estaba expuesta a los malos tratos y la desidia que implica no tener un hogar; sin embargo, siempre se la veía sonriente por un mercado local.

Había algo curioso en ella, y era que Iris podía pasar horas sentada en el mismo lugar. Pese a que se notaba su intención por moverse, la peluda no lo podía hacer.

No se movía pero sí sonreía y batía su colita a todo el mundo.

La gente se acostumbró a la presencia silenciosa de esta peludita que muy amablemente le regalaba sonrisas y miraditas de amor a más de uno, pero detrás de tanta felicidad sólo había un grito de auxilio.

La pobre Iris no encontraba cómo comunicarse. 

Resultó que Iris no se mantenía quieta por su voluntad, sino que algo en su columna le impedía moverse correctamente. Esto no se supo sino hasta el momento en que los rescatistas de Animal Aid Unlimited la descubrieron y decidieron hacer algo por ella.

Al fin llegó la ayuda que tanto suplicaba.

Iris era una verdadera valiente, pues pese a una grave lesión y el dolor que sentía seguía manteniéndose de pie sin tirar la toalla.

“No importa cuánto lo intentó, esta pobre perrita simplemente no podía pararse. Ella era una buena chica y confió en nosotros de inmediato, pero pudimos ver en ella que tenía un dolor severo“, comentó uno de los voluntarios de Animal Aid Unlimited.

La fundación publicó en su canal de Youtube el vídeo del rescate y se ve a esta chica siendo tomada entre los brazos de los buenos samaritanos. Después de ser sacada de las calles y llevada al refugio, el especialista pudo determinar qué sucedía con Iris.

“Su cuerpo estaba muy rígido, no tenía fracturas pero su columna estaba lesionada. Sus patas traseras se tambaleaban y colapsaban. Nuestros masajes la mantuvieron flexible y ayudaron a su circulación“, informaron.

Durante dos meses esta amiguita pasó por un largo proceso de rehabilitación para recuperarse de su lesión pero todo su esfuerzo ha valido la pena: tras numerosas caídas y dolor, Iris ha vuelto a caminar.

Nada de esto hubiese sido posible sin su valentía y dedicación. Es cierto que los rescatistas tienen mucho que ver en su recuperación pero el coraje que esta peluda demostró es sin igual.

Esta amiguita se aferró a la vida y unos ángeles le han permitido sonreír ahora sin dolor, comparte su bella historia e inspira a todos en las redes con este tierno rescate.