El travieso perrito que se escapó para ir a la playa y viajó en un autobús 30 kilómetros

Un pequeño perro salchicha con una pasión inesperada por los viajes decidió subirse a un autobús y hacer un viaje de 30 kilómetros a la playa, solo, causando una gran desesperación y pánico en su familia que lo buscaba por todas partes.

Frank, de cuatro años, desapareció de su casa la semana del día de San Valentín, provocando el pánico de su mamá humana Michelle Ballard. Devastada, Michelle organizó un grupo de búsqueda con amigos, compañeros, y paseadores de perros para tratar de localizar a su querida mascota.

Frank, mientras tanto, estaba disfrutando de un paseo en el autobús no. 61. Se las arregló para pasar desapercibido, pero finalmente fue visto por otro pasajero, que acordó llevarlo a su casa en Clacton después de discutir qué hacer con el conductor.

Se dirigía a la plata

No fue sino hasta más tarde, esa noche, que la familia del nuevo compañero de Frank vio una publicación en Facebook en donde Michelle estaba desesperada por encontrarlo y se dispuso a organizar una reunión con ella.

“Pensé que el conductor de autobús se habría dado cuenta y no lo dejaría subir, pero tal vez abordó cuando alguien estaba pagando.

Afortunadamente, había un caballero amable que se ofreció a llevarlo de regreso a su propia casa en Clacton.

Lo llevó por la noche y lo iba a llevar al veterinario por la mañana, pero su familia vio la publicación en Facebook. Mi compañero Jonathan lo recogió a las 7 de la tarde”, comentó Michelle.

Frank fue llevado a casa y se reunió con Michelle; Charlie, un perro salchicha de dos años; y Freddie, su hermano humano de dos años. Su familia lo ama profundamente y no pueden imaginarse la vida sin él.

“Escuchas historias horribles sobre situaciones como esta. Tuvimos la suerte de que fue un hombre tan amable quien lo recogió. Es la primera vez que Frank hace algo así en su vida”, dijo la mujer.

Hizo un largo recorrido

La historia de Frank ha impactado a miles de internautas en todo el mundo, cuestionándose que no haya sido visto por el conductor del autobús y sobre el deseo del perro por ir a la playa.

“No me puedo imaginar a Frank haciendo esto. Quizá su humana lo lleva a la playa tanto que le encanta y decidió ir por sí mismo. No entiendo por qué el conductor del autobús no se dio cuenta de que un perro estaba viajando solo”, comentó intrigado un internauta.

No cabe duda de que hay perros extremadamente aventureros, que en ocasiones desean huir de la rutina y embaucarse en las más insólitas aventuras perrunas.

Comparte esta increíble historia con todos tus amigos y nunca descuides a tus animales, podrías encontrarlos en la playa bebiendo una margarita cuando menos lo imagines.

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