Un perro muere de hambre porque su dueña estaba muy ocupada para cuidarlo y alimentarlo

Ser madre es un rol bastante demandante pero esta circunstancia no debería de alejar a nadie de sus compromisos, más aún si la vida de una criatura está en riesgo. Por tales motivos un magistrado estadounidense ha arremetido con furia contra una mujer que dejó morir a un perrito de hambre «porque no tenía tiempo para cuidarlo».

Emily Gail Fisher tiene cinco hijos y alegó no haber tenido tiempo suficiente para velar por el perrito, al cual dejó solo sin proporcionarle la cantidad de agua y alimentos necesarios.

La mascota era un cachorro de Bull Arab llamado Rocky de sólo 8 meses que falleció por deshidratación y desnutrición en la casa de una casa en Norman Gardens,  Rockhampton, mientras que Emily vivía de forma temporal en la casa de su padre ubicada en Queensland.

Aunque el hecho ocurrió el año pasado, ahora han salido a la luz los detalles causando una ola de indignación contra este acto de maltrato.

El 24 de junio del año pasado los vecinos habrían alertado a las autoridades sobre la triste condición bajo la cual se mantenía al animal, quien vivía en la casa solo y con notables signos de desnutrición, sin embargo, la denuncia llegó demasiado tarde.

En esa oportunidad, la mujer recibió una advertencia de la RSPCA para que el animal fuese evaluado por un veterinario el 27 de junio. Ese mismo día un inspector se comunicó con Fisher pero no obtuvo respuesta.

Ante la situación, la mujer recibió la visita de las autoridades el 31 de junio para retirar a la criatura de sus cuidados. Tristemente, Rocky había fallecido el día anterior.

«Representa un total desprecio por el dolor y el sufrimiento que ese animal debe haber soportado mientras moría», dijo el magistrado Cameron Press durante los procedimientos judiciales escuchados.

Esta madre de 27 años ha tenido que enfrentarse a la justicia por su falta de humanidad ante el cuidado del can. Emily alegó no tener el tiempo para encargarse de la criatura, pues sus cinco hijos demandan toda su atención.

Además, el padre de la mujer atraviesa un delicado estado de salud y dicha situación la llevó a dejar su casa en Norman Gardens, en la que se mantenía a Rocky sólo.

Todo esto fue informado por la abogada de Emily, Samantha Legrady, durante una presentación en la corte.

Por suerte para los ministros, no hubo excusa suficiente para dejar morir de este modo a una indefensa criatura. Por tales motivos, esta madre fue sancionada con $2.500 de multa y $1.243 en gastos veterinarios. Además, se le ha prohibido de forma legal la posibilidad de tener mascotas durante los próximos 5 años.

Un estudio post mortem reveló que el pequeño Rocky había muerto con el estómago vacío, lo cual confirmó la teoría de que el pobre animal perdió la vida a causa de la negligencia de esta madre súper ocupada.

Sabemos que la vida puede ser muy difícil para muchas personas pero de ningún modo es permisible que un animal muera de este modo por nuestras ocupaciones.

Emily Gail Fisher hizo caso omiso a las advertencias de la RSPCA y tampoco colaboró con las autoridades para que al menos el animal pudiese ser rescatado y fuese llevado a un refugio, así que ahora debe responder de forma legal por la vida de la indefensa criatura.

No deberían suceder actos de maltrato que atenten contra la vida de los animales, este caso debe ser una advertencia sobre lo importante de denunciar cualquier indicio de crueldad hacia las mascotas. Compártelo.

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