Un perrito luchaba por acurrucarse solito en el gélido frío en medio de sus propias heces

Sin mantas y en medio de sus propios excrementos vivía un pobre perrito antes de ser rescatado. Su nombre es Nox y con sólo 3 añitos ya había conocido lo dura que puede llegar a ser la vida sin la protección de un dueño verdaderamente responsable o un platito de comida al día. 

Esta criaturita aprendió a valerse por sí misma ante la negligencia de su dueña.

La Fundación 30 Millions d’Amis quitó a Nox del “cuidado” de su antigua responsable humana el mes de febrero, después de que se demostrara las terribles condiciones en las que la mujer lo mantenía.

Su carita de tristeza era lo peor.

El peludo vivía en un refugio improvisado a las afueras de una residencia en Nuncq-Hautecôte (Francia). Los días previos al rescate el termómetro marcó  -10 grados centígrados en esa localidad, y era evidente que Nox estuvo todo ese tiempo aguantando los embates del duro clima.

Se acurrucaba solito en un intento por calentarse.

Sus platos de comida estaban vacíos, su nicho perforado y a punto de colapsar, mientras que sus propias heces invadían el lugar.

“Estaba pegajoso y olía muy mal. No hay duda de que pasaba su tiempo al aire libre. Estaba lleno de pulgas, le faltaban pelos en la espalda. Por no hablar de las costras… ¡había muchas! Vivía en condiciones catastróficas», describió Flore, investigadora de la Fundación 30 Millions d’Amis.

Ante la inspección repentina de los voluntarios de la fundación y un supervisor del ministerio de ambiente, la ex dueña de Nox se sintió intimidada y alegó no tener dinero suficiente para mantenerlo.

Con facilidad la mujer accedió alejarse del perrito y entregar su custodia a estas personas, mientras que ellos pudiesen darle una vida mejor a Nox.

Eso fue lo mejor que le pudo pasar al peludo.

En un principio el pobre Nox se mostró asustadito ante la presencia de extraños.

“Las condiciones de vida no se respetaron en absoluto. El barro se mezcló con los excrementos. Cuando le pusimos la correa, se orinó sobre ella. No debe haber estado acostumbrado a estar fuera de allí», lamentó Flore. 


Pese a la timidez que demostró en principio, la rehabilitación de este can ha sido casi inmediata.

Nox demostró ser un perrito bastante juguetón y con sus encantos se echó al bolsillo a una familia que decidió adoptarlo. Sin duda que este será un nuevo comienzo para él y ahora está listo para dejar su pasado atrás y todo lo que sufrió.

Los perros no son objetos, cuídalos y ámalos como quisieras que hicieran contigo. Comparte esta bella historia y demuéstrale al mundo que entre todos se puede hacer un cambio.