Una abuela apasionada de los animales cumple su conmovedora promesa antes de morir

La labor que hacen diferentes organizaciones en pro de la vida animal siempre será digna de admirar y merece ser reconocida. Pero detrás de cada uno de estos organismos está el trabajo y buen corazón de miles de benefactores que hacen lo posible por contribuir con esta noble causa.

En esta oportunidad, la Fundación 30 Millions d’Amis comparte la historia de una anciana que por más de 10 años se convirtió en una de las damas más comprometidas del equipo.

Esta abuela trabajó por la fundación hasta el último día de su vida.

 «Mi abuela y los animales, era una historia de amor todos los días«, con estas palabras una joven Lucie recuerda a su abuela Nicole que falleció en otoño del año pasado.

Durante su paso por este mundo la mujer hizo grandes amistades y las establecidas con otras especies eran de sus preferidas.

Esta yegua fue su gran amor.

Desde muy pequeña la dama demostró un gran espíritu animalistas, por eso cuando se aproximaba a alguna criatura no se resistía sus ganas de mimarla.

“No pudo evitar acariciar a todos los animales que conoció. Su amor por ellos los demostraba con pequeños actos diarios. De hecho, cuando escuchó de la fundación no se contuvo y los llamó, quería conocerlos y conocer a los animales” recuerda la nieta. 

Desde el día en que Nicole supo de la Fundación 30 Millions d’Amis, decidió convertirse en una de sus benefactoras, pero además de eso solía visitar las instalaciones para cuidar a los animalitos que salvaban.

Nicole no hacía distinción entre animales, fuesen grandes o pequeños, salvajes o domésticos, la abuela se haría su amiga y protectora. La anciana partió de este mundo dejando grandes amistades pero quizás la que estableció con su yegua fue la más importante.

Los equinos le despertaban gran pasión.

Lucie recuerda lo unidas que eran Nicole y Jellie, una yegua de 27 años que hace parte de la familia.

“Las  llamábamos ‘nuestras dos abuelas’. Mi abuela tenía pasión por los caballos. Encontrarse en medio de varios caballos de 500 kg no la asustaba para nada”, recuerda Lucie con nostalgia.

Nicole también tenía a un perrito anciano que adoptó hace casi 16 años.

“Ese día ella tuvo problemas para tomar una decisión. ¡Los habría adoptado a todos si pudiera! Pero Titi despertaba algo especial en su corazón. Su único deseo era que la cuidaran bien si le pasaba algo…”, relató Lucie.

La preocupación de Nicole no fue un problema, pues su nieta cuidó del peludo hasta hace pocos meses que falleció.

Titi partió para encontrarse con su madre humana, ahora la joven vela por una gatita llamada Neige que también era una de las mascotas preferidas de la abuela.

La felina quedó en buenas manos, aunque extrañe a su dueña.

El amor de la señora Nicole por los animales fue transmitido a sus hijos y nietos a través de su hermoso ejemplo.

“Todos cuidan de los animales con una buena dosis de benevolencia. Perder a mi abuela fue muy difícil para mí. Ella era una parte integral de mi vida, por eso quiero continuar con lo que ha logrado. Continuaré con la donación que hizo a la Fundación 30 Millions d’Amis. Esto es lo que ella hubiera querido”, dijo Lucie.

Nicole representa el rostro de miles de personas que están detrás del gran trabajo hecho por diferentes organizaciones, comparte su historia y anima a tus amigos a aprender de su legado.