Una fiel perrita se niega a separarse del féretro de su dueño para demostrarle cuánto lo amaba

Si hablamos de seres fieles e incondicionales, los perritos siempre tendrán ventaja. Ellos con su infinito amor nos demuestran que no necesitas de mucho para apoyar a quien amas en los momentos más difíciles.

Un ejemplo de ello es lo que ocurrió recientemente en Perú, cuando en el velorio de un conocido humorista, Guillermo Campos, una hermosa perrita llamó la atención de todos los presentes.

Don Guillermo siempre cuidó de Valeria, su fiel mascota.

Valeria es el nombre de nuestra peluda protagonista, una perrita que decidió permanecer al lado del féretro de la persona que durante años le brindó su cariño y toda la atención que necesitaba.

Increíblemente, la perrita no se movió del féretro como si supiera que era el último adiós que le daría a don Guillermo.

Una fiel compañera que demostró su lealtad y nobleza.

No pasó mucho tiempo para que las imágenes de la noble perrita circularan en las redes y conmovieran a miles de internautas, y cómo no, si ella al igual que el resto de los familiares sufrió la pérdida de alguien especial.

Llena de tristeza, Valeria descansó sobre una alfombra y parecía velar el sueño infinito de quien ya no podrá acompañarla.

Valeria parecía un angelito canino cuidando el féretro de quien tanto amó.

La publicación fue compartida por El blog de Mónica Cabrejos, las imágenes han enternecido a miles de usuarios en las redes quienes destacan el amor incondicional de Valeria por Guillermo. En la publicación se lee:

“Don Guillermo Campos se nos fue. Sin ayuda y en el olvido que regala la fama a sus víctimas, pero Valeria, su mascota, lo acompaña en el velorio. Ahí donde muchos de sus compañeros de ‘Risas y Salsa’ no han podido llegar. El amor de una mascota como Valeria supera largamente la lealtad y la incondicionalidad de los hombres.

QEPD Don Guillermo.

Siga cantando desde el cielo.”

Durante años Don Guillermo llenó de risas a quienes fielmente lo seguían en su programa «Risas y Salsa», un hombre que compartió alegría no solo con las personas sino con los animalitos.

Una prueba de ello fue el hermoso gesto que realizaba con Valeria, una perrita callejera que era considerada como la mascota de esa calle pero que Guillermo se encargaba de darle comida y todos los mimos que necesitaba.

En la tristeza y alegría, Valeria siempre acompañó a su incondicional compañero.

La esposa del humorista, Julia Quispe, comentó que la perrita se apegó mucho a su esposo, tanto así que lo acompañó hasta el último momento.

Hay seres que están dispuestos a conocerse y amarse incondicionalmente, Guillermo y Valeria eran uno de ellos. Vuela alto Guillermo, en la tierra queda un ángel canino que agradece haberte conocido.

Sigamos siendo parte de historias que nos conquistan el alma y nos recuerdan que el amor incondicional de un perrito no tiene límites. ¡Comparte!

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