Mujer embarazada rescata a una gatita callejera preñada y se unen tanto que dan a luz a la vez

Ya sea desde una postura de superioridad, o de reconocimiento como seres igualmente sintientes, la relación entre los seres humanos y los animales nos preexiste, y es, en algunos casos tan estrecha y maravillosa que, tal y como lo muestra nuestra próxima historia, pareciera un cuento de hadas.

La pasión de Lauren Maners fue siempre criar y estar al lado de los animales. Sin embargo, a punto de dar a luz a su pequeña hija Kylie, y por prescripción médica y personal, decidió alejarse un tiempo de ellos para preservar su embarazo.

“Durante muchos años crié y rehabilité animales, pero cuando me acerqué al final de mi embarazo, decidí que era hora de tomar un descanso de todo eso, ya que los animales que normalmente rehabilitaba estaban enfermos”, dijo Maners.

Sin embargo, la mañana de su irrevocable decisión, ella y su esposo se percataron de una gatita yaciendo herida en los alrededores de un estacionamiento vacío, a un lado del camino.

De inmediato, Lauren tomó a su esposo por el hombro para que se detuviese y poder verificar la situación de salud del animalito. Al bajar del vehículo y acercarse se dio cuenta de que, además estar golpeada, al igual que ella, la peludita estaba esperando un bebé.

Asegura que en ese momento hizo contacto emocional con la gatita.

«Sabía que estaba en mal estado, pero, además, de repente también sentí una especie de conexión con ella debido a que ambas estábamos muy embarazadas», dijo Maners.

Esta identificación naturalmente maternal, común a todas las especies, hizo que la mujer ideara la forma de atraerla con un poco de comida sobrante. Cuando la tuvo a tiro la envolvió suavemente en su chaqueta y la llevó junto a su marido rumbo a la clínica veterinaria más cercana.

Después de que la gatita fue atendida de sus heridas, la pareja bautizó a la minina con el nombre de Dove y se la llevó a casa. No tuvo problema en sentirse a sus anchas en su nuevo hogar, lo cual se comprende si se considera que toda su vida estuvo proscrita, sin un lugar seguro a donde ir.

Maners decidió criar a su compañera de embarazo gatuna, y dar lo mejor de sí para proteger a sus futuros gatitos. Así se creó una relación tan simbiótica entre ambas, que prácticamente dieron a luz al mismo tiempo, Lauren, en el hospital y la gata, en casa.

“Es muy posible que Kiley y los gatitos nacieran al mismo tiempo”, dijo Maners.

Y así, vinieron al mundo 7 ángeles: una hermosa niña humana y 6 preciosos cachorritos felinos. Lauren y Dove, más unidas que nunca, compartieron el milagro de la maternidad.

Después de algunos meses creciendo juntos, Maners y su familia no pudieron quedarse con ellos. Sin embargo, encontraron los siete mejores hogares permanentes posibles para la dulce camada. Por fortuna, ninguno de ellos fue muy lejos, por lo que Maners y Kylie aún pueden ver a sus mejores amigos bigotones.

Comparte esta bella historia con tus seres queridos. Definitivamente, la biología nos sigue dando sorpresas, y nuestro vínculo con los animales así lo demuestra.