Una perrita abandonada lucha por su vida en un lago congelado hasta que dos héroes se acercan

Las ocurrencias de nuestros amigos peludos siempre nos sorprenden, muchas veces resultan ser una divertida anécdota, pero otras terminan en situaciones que incluso implican un riesgo de peligro.

Tal como le pasó a esta perrita, quien se quedó atrapada en medio de lago congelado. Afortunadamente, un buzo se pudo abrir paso entre el hielo y llegar hasta ella para rescatarla.

Fue increíble, pero esta perrita tuvo mucha suerte de salvarse de las temperaturas bajo cero después de que dos rescatistas se acercaron a ella en canoa para liberarla.

Este incidente sucedió en Escocia, en la zona de Digby. Según información local, Nathaniel Dentin fue avisado a través de una llamada telefónica que habían visto a una perrita perdida y desorientada atrapada entre las capas de hielo y nieve.

La perrita estaba tan aterrada que no se movía. Su vida estaba en peligro, en cualquier momento el hielo podía romperse y ella quedar bajo el agua gélida.

Nathaniel llamó de inmediato a su amigo Mike Titus, para que lo ayudara en este urgente rescate. Ambos salieron en canoa para acercarse hasta el animal atrapado, llevaron con ellos un dron para captar la zona en la que se encontraba la perrita.

Cuando llegaron al lugar se dieron cuenta de parte del lago se había abierto los últimos tres o cuatro días, por lo que había parte del hielo que ya estaba derretido y eso fue muy favorable porque les permitió remar directamente hasta donde estaba la perrita.

Fue cuando Nathaniel tuvo la idea de ponerse su traje de buzo y abrirse paso a través del hielo y la nieve para rescatar a la perrita. Pero no sería fácil, ya que ir rompiendo el hielo toma tiempo.

“Me zambullí y nadé como si se tratara de 20 años”, dijo Nathaniel.

Cuando llegaron hasta la perrita se dieron cuenta de que la pobre estaba más aterrada de lo que pensaban y se resistió un poco. Sin embargo, la lograron convencer y la metieron dentro de la canoa.

De inmediato la llevaron hasta el Digby Municipal Dog Control, en donde la examinaron y confirmaron que estaba completamente sana.

Los vecinos de la zona cercana al lago dijeron que la habían visto deambular hace unos días por los patios de las casas. Para Carla Smith-Titus, la esposa de Mike fue una verdadera bendición que estuviera en el hielo porque era la única forma en que podían rescatarla.

Las investigaciones para dar con los dueños de la perrita no arrojaron ningún resultado, por lo que se consideró que es una peluda que vivía en las calles.

Ahora el Digby Municipal Dog Control espera poder encontrar alguna familia que la quiera adoptar. Comparte su historia para ayudarla a encontrar un hogar que la llene de amor.