Ve a un joven quitándose la camisa para abrigar a un perrito callejero que temblaba de frío

Hay una creencia popular que señala que la amabilidad y humanidad de una persona puede medirse según cómo traten a los niños, ancianos y animales; es decir a los seres más indefensos de la sociedad.  Por eso una mujer en Brasil no pudo evitar registrar un conmovedor momento del cual fue testigo y, tras compartirlo, el asunto se volvió viral.

Se trata del encuentro entre un desconocido y un perrito en apuros.

Ana Maria de Carvalho Leite vive en el municipio de Alexania en el estado de Goiás, al centro de Brasil, donde el invierno ha pegado fuertemente en las últimas semanas –y sí, en el país caribeño el frío también hace de las suyas-. 

Los termómetros han marcado temperaturas por debajo de los 10ºC, lo cual resulta insoportable para quienes no tienen un hogar donde refugiarse. En entre ellos no solo están los indigentes, sino los perritos callejeros.

Uno de ellos es el protagonista de esta historia.

Ana Maria presenció en momento en que un joven se topó con un mestizo que temblaba de frío en plena calle, y no pudo evitar la oportunidad de acercársele y ayudarle. Lo que esta persona hizo conmovió tanto a la mujer que decidió fotografiarlo.

“Estaba en una estación de servicio cuando vi al chico y le hice una foto. Fue una actitud bellísima, un gesto de cariño y amor”, dijo Ana Maria de Carvalho.

Sin duda que fue un hermoso gesto de amor, pues esta persona se quitó una de sus camisas usadas como abrigo y la utilizó para calentar al perrito.

En can entendía perfectamente que el joven solo quería ayudarle y no puso ninguna resistencia a la hora de que le pusieran el ropaje.

El peludo terminó complacido con el gesto.

Para un ser que temblaba de frío recibir esa camisa calientita fue un bálsamo para su corazón. Además el chico se mantuvo un rato a su lado, acariciándolo y dándole ánimos.

Aunque Ana María (y de seguro muchos que conocen esta historia), hubiese preferido que el desconocido decidiera adoptar al perrito y brindarle un nuevo hogar; la joven no deja de conmoverse y agradecer semejante muestra de humanidad.

Este desconocido le dio una lección a ella y al mundo.

Ver a un animal desprotegido en la calle y no hacer nada por auxiliarlo es sin duda una decisión bastante egoísta pero, lamentablemente, hay que reconocer que es la elección de la mayoría de las personas. Por ese motivo, gestos como el de este joven merecen ser aplaudidos.

Gracias a este ángel anónimo, comparte la historia y con su ejemplo ayúdanos a multiplicar estas simples pero grandes acciones.