Vecina salva a un pobre perrito abandonado alimentándolo desde la ventana

Para muchos salvar a un perrito u otro animal en apuros en un asunto que compete solo a los bomberos, organizaciones o animalistas independientes. Pero lo que la gente debería entender es que: cuando de salvar una vida se trata, solo hace falta la voluntad.

La historia de este peludo nos deja al descubierto que no es necesario ser millonario ni tener un cargo o una capa de superhéroe para hacer el bien.

Una vecina salvó a este perrito alimentándolo desde la ventana.perrito

En Guangzhou (China), una familia bastante desconsiderada y negligente decidió dejar a su perrito encerrado solito dentro de un departamento, sin nada con qué alimentarse.

Las personas habían decidido viajar y el perrito se quedó con la intención de cuidar la casa pero la vida del peludo se vio en peligro.

El nombre del can es Zai Zai y estaba muy asustadito por la situación.

Una vecina de apellido Xu escuchó las súplicas del perrito hambriento y decidió ayudarlo. Habían pasado tres días desde que el Golden había dejado solo en el apartamento. 

Ellos son seres vivos no un sistema de alarma.

La primera vez que la señora Xu lo vio en el marco de la ventana de la residencia ella pensó que todo estaba bien, no había nada extraño en la escena pero días después el perrito no paraba de pedir ayuda desde el apartamento contiguo.

La samaritana decidió ayudarlo.

Debido al vacío que separaba una ventana de otra, la mujer se le ocurrió aproximar la comida hasta el perrito con ayuda de un palo de escobillón y de este modo lo hizo. Xu ató algunas salchichas y después un bote con agua para que el peludito calmara su sed.

En ese momento el animalito comió desesperado, hacía días que no se alimentaba.

Para hidratarlo efectivamente, Xu hizo una abertura en la botella de plástico para que esta le sirviera de bebedero al perro.

El ingenio de la mujer es admirable pero no más que su buen corazón, Xu continuó alimentando al perrito de sus vecinos durante seis días más hasta que pudo dar con el paradero de los “ejemplares dueños”.

Esta rutina se repitió por una semana.

Por cosas del destino, la administración del edificio logró comunicarse con la familia del perro y le plantearon la situación. El perrito estaba sufriendo y sus dueños dieron la autorización para que abrieran el apartamento y lo rescataran.

Eso era lo menos que estas personas podían hacer para enmendar la negligencia tan grande que habían cometido contra el peludo.

El amiguito salió ileso de su calvario.

La gente se preguntó por qué la familia no se comunicó con la administración antes pero lo importante fue que el Zai Zai fue rescatado.

Después de que lo liberaran el can fue trasladado a un refugio en el que se encargaron de cuidarlo y darle los mimos necesarios para que borrara de su mente esos días amargos.

Pero lo que el perrito no podrá olvidar es la ayuda que le brindó su vecina.

De no haber sido por la señora Xu el peludo hubiese tenido un destino peor. Esta mujer lo alimentó con diligencia durante esos días de encierro y además se aseguró de alzar la voz por él y buscar el modo de sacarlo del lugar. 

Debido a la pandemia, muchas mascotas han atravesado por esta peligrosa situación: sus dueños se marchan y los dejan solos encerrados en casa, sin pensar en las consecuencias.

 

Por suerte, el Xu salvó a Zai Zai de un cruel destino y por eso su ejemplo debería multiplicarse. Esta señora no es ninguna animalista activa, pero su gran corazón no le permitía quedarse de manos atadas ante el sufrimiento del perrito que pedía ayuda desde la ventana.

Situaciones como estas pueden ocurrir a diario y es nuestro deber defender y velar por los derechos de tantos animales indefensos.