2 gatitos recién nacidos son rescatados entre los arbustos al lado de la carretera

La vida para un par de gatitos cambió por completo después de que un grupo de samaritanos los vieran escondidos entre los arbustos. Con tan solo unos días de nacidos fueron abandonados cerca de una calle transitada. Los dos gatitos, uno naranja y el otro calicó estaban acurrucados juntos al momento del rescate.

Dos gatitos rescatados entre los arbustos ahora disfrutan de su nueva vida como gatos de interior.

gatitos

Diminutos y muy frágiles necesitaban ayuda para poder sobrevivir. Un portavoz del grupo de rescate Kitts november, compartió en sus redes:

“Los encontré entre la hierba y los arbustos al lado de la carretera. Había comida que alguien había dejado allí, pero los gatitos eran demasiado pequeños para comerla”.

Solo bastó que los peluditos reconocieran la presencia de sus salvadores para que salieran de los arbustos y tiernamente caminaran hasta quienes sin duda, se habían convertido en sus ángeles.

El pequeño calicó trató de trepar por las piernas de uno de sus rescatistas, tiernamente se aferraba a ella, era como si estuviera listo para irse a casa.

Los gatitos fueron llamados Max (naranja), Blue (calicó).

Si bien el grupo de rescate esperó un rato con la intención que regresara la madre de las crías, no había rastro de ella. Lamentablemente, habían sido abandonados por algún desalmado, y la comida en el suelo era una prueba irrefutable.

Los buenos samaritanos tomaron a los gatitos y los trasladaron a la casa de uno de ellos, los limpiaron, y le dieron fórmula para gatitos para ayudarlos a recuperar fuerzas.

Al ser tan pequeños necesitaban ser alimentados con biberón, con mucha paciencia les dieron de comer, en cuestión de minutos devoraron la comida.

 “Hacía tanto frío que no podía dejar a los gatitos afuera para que se les arreglaran solos”, comentó uno de los rescatistas.

La primera noche tras su rescate, los gatitos no solo durmieron con la barriguita llena sino en una cama cómoda y calientita que los hizo sentir mucho más seguros. Sin duda, compensaron el sueño perdido y sus vidas estaban cambiando de la mejor manera.

Las dos bolas de pelos se adaptaron perfectamente a ser gatitos de interior, aman descubrir cada rincón de la casa y se han convertido en grandes cómplices de adorables travesuras.

“Max es un poco más grande que su hermana y tiene unas adorables orejas rosadas. Blue es muy cariñoso y sigue intentando trepar por nuestras piernas”, destacó su cuidador.

Ambos peluditos disfrutan que los cepillen con un cepillo de dientes, también les gusta seguir por toda la casa a sus nuevas personas favoritas. Siempre quieren tener la atención y recibir muchos mimos.

Tanto Max como Blue son dos gatitos completamente sanos, han recibido su certificado de buena salud en su primera cita con su veterinario. Siguen creciendo a pasos agigantados y disfrutando de sus nuevas vidas rodeados de amor.

“A Blue le encanta acurrucarse en mis brazos. Es muy encantadora y tierna. Max se convertirá en batata después de comer todo lo que quepa en la barriguita”, destacó su cuidador.

Los dos gatitos siguen siendo inseparables, cada uno ha dejado de manifiesto su personalidad.

Si bien Blue y más precavida, siempre cede ante la invitación de juego de su hermano, quien es mucho más travieso y anima a su hermana a explorar aquel espacio en el que habitan. Juegan, se persiguen por toda la casa y se acurrucan juntos cuando necesitan un descanso.

Se han convertido en dos adorables bolas de pelos que con sus travesuras e infinita ternura contagian de energía a quienes los contemplan siendo tan felices. Aman su nueva vida como gatos de interior lejos del mundo salvaje al que un día pertenecieron.

Nos encanta saber que sus vidas tuvieron el final feliz que se merecen y que los buenos somos más para seguir apostando por un mundo donde todos los animalitos sean respetados y amados.