Encuentran a un hermoso bóxer lloriqueando en la calle amarrado a una farola

Tener una mascota, más específicamente un perrito, puede ser más difícil de lo que uno pueda imaginarse: suelen morderlo todo, tiran cosas, requieren atención, hay que sacarlos a pasear, bañarlos, y una larga lista de otras actividades; pero nada de eso se compara con el amor que recibimos de ellos, y con un poco de disciplina y amor todo puede lograrse.

Pero, por muy triste que sea, hay personas que deciden rendirse antes de encontrar un sano equilibrio con su mascota. Tal es el caso de Max, un perrito bóxer que fue abandonado en las peores circunstancias: atado a un poste eléctrico en la fría calle.

Graham Dobson encontró a Max amarrado a un costado de la carretera en Hull, Reino Unido. Para fortuna de Max, Graham es un amante de los animales, así que no dudó ni un instante en prestarle ayuda.

“Iba a trabajar en la mañana y me encontré con Max. Estaba atado al lado de la carretera principal, y se veía realmente triste y asustado”, dijo Graham Dobson.

Otras personas que ya se habían percatado de la presencia de Max le dijeron a Graham que llevaba atado más de una hora, así que le dio de comer, de beber y después de eso llamó a los rescatistas de un refugio cercano para que se hicieran cargo de él.

“Me rompió el corazón que hayan abandonado a Max y ver lo triste que él estaba, se nota que es un perrito realmente bonito y amigable”, señaló Dobson.

Por supuesto que las opiniones en las redes sociales no se hicieron esperar, y es que realmente la foto de Max es muy triste, por lo que más de uno derramó una lágrima por el amigo peludo.

“¡Qué acto tan malvado, es realmente imhumano hacer algo así, espero que Max encuentre pronto su hogar para siempre!”, mencionó un conmovido internauta.

El Ayuntamiento de Hull notificó que, horas más tarde, el dueño de Max regresó al lugar donde lo había abandonado, y declaró que realmente ya no podía cuidarlo, así que firmó la entrega de custodia a los rescatistas.

Y así fue como Max fue llevado a un refugio dedicado exclusivamente a proteger a perritos bóxer, donde se integrará a un hogar de acogida mientras encuentran un hogar permanente perfecto para él.

“Max, el perro que fue abandonado, fue llevado a un refugio, ahí lo atendieron y fue examinado por un veterinario”, dijo el Ayuntamiento de Hull.

Tener un perrito, o cualquier otro animal doméstico, requiere de mucha responsabilidad y cuidados. Sin embargo, nada justifica el abandonarlos a su suerte. Ellos entienden todo lo que sucede a su alrededor y no hay nada más doloroso que verse abandonados por la persona que más aman.

Comparte esta emotiva historia con todos tus amigos para sensibilizar a las personas sobre la responsabilidad de tener animales de compañía. ¡Ellos nos aman incondicionalmente, démosles el mismo amor que merecen!

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