Un policía lo rescata mientras flotaba dentro de una alcantarilla sobre una botella

Todos nos hemos preguntado en alguna ocasión por qué son tan curiosos los gatos. Quizá sea por su naturaleza inquieta. Cuando son todavía muy pequeños, van comprendiendo que el mundo puede ser un lugar inhóspito y desconocido. Solo que, en lugar de retroceder aterrorizados, se hacen a la aventura.

Sin embargo, este tipo de andanzas los hacen meterse en muchos problemas. Tal es el caso de una gatita quien, gracias a sus maullidos desesperados fue hallada por el oficial de policía Bloomquist, bajo una alcantarilla flotando en una botella de plástico.

Sin pensarlo dos veces, él y otro agente de apellido Frevola se dispusieron a rescatarla. Bloomquist descendió rápidamente por la alcantarilla y, no solamente logró sacar al animalito de allí, sino que se convirtió en su nuevo padre adoptivo.

“Los oficiales Bloomquist y Frevola quitaron la tapa de la alcantarilla y miraron hacia abajo, donde se encontraron con la sorpresa de que, efectivamente había un pequeño gatito flotando en una botella de plástico”, dijo un testigo.

Y es que, tal vez los milagros sí existan y este encuentro obedezca a la esperanza que pueda albergar un animal de que alguien de buen corazón se acerque para compartir su vida con él. No lo sabemos, lo cierto es que Bloomquist se convirtió en el héroe indiscutible de la gatita a punto de morir ahogada.

Como dijimos anteriormente, pese a que estaba en una alcantarilla, la felina se las ingenió de alguna forma para mantenerse sobre el recipiente a flote y sobrevivir hasta que llegó la ayuda de Bloomquist, quien, junto a su colega logró quitar la tapa.

El hecho ocurrió en la cosmopolita ciudad de Nueva York, todo después de que varios transeúntes oyeran quejidos clamando por ayuda provenientes desde el suelo, literalmente. De inmediato, llamaron a la policía, quien acudió al lugar para revisar mejor.

En realidad, aún se desconocen las razones que llevaron a este curioso y lindo gatito a meterse en tamaño problema. Lo cierto es que los oficiales lo envolvieron en una manta azul para protegerlo del frío, ya que, como es natural, estaba completamente mojado, además de que su salud parecía deteriorada.

En vista de ello, después de que sacaron al minino de la alcantarilla, los oficiales lo trasladaron de urgencias a un centro veterinario para ser revisado y que recibiera los cuidados correspondientes.

No pasó mucho tiempo para que los agentes comenzaran a encariñarse con el peludito, incluso lo bautizaron con el nombre de Splinter antes de llegar al hospital. Todo parecería indicar que el animalito se quedaría para siempre, tal como sucedió finalmente.

“Lo llamamos Splinter y decidí adoptarlo. Es una bola de pelos que desprende pura ternura”, dijo Bloomquist.

De esta forma, el oficial Bloomquist le dio la bienvenida y le abrió las puertas de su hogar y de su corazón al gatito, y el pequeño Splinter, por su parte, retornó feliz a los brazos de su salvador.

 Sin duda, un final mejor imposible para un gatito que flotaba en una alcantarilla, tan solo esperando ser salvado de una muerte segura. Comparte esta historia con tus amigos y familia.