Una ballena se apresura a salvar a una buceadora de un tiburón gigante

Una ballena jorobada ha conquistado el corazón de una buceadora después de que la protegiera de un temible tiburón. Estas ballenas son conocidas no solo como las criaturas más grandes del océano, sino que destacan por tener un alto de grado de inteligencia y empatía hacia otras especies.

La ballena protegió a una buceadora del ataque de un tiburón.

ballena

Si bien, se han tenido registros sobre su conducta protectora hacia otros animales en peligro, jamás se había documentado a estos gigantes del océano protegiendo a un humano.

El incidente ocurrió en las Islas Cook, en el Pacífico Sur, cuando la bióloga marina Nan Hauser, quien ha estado buceando con ballenas por más de 30 años, tuvo un impresionante encuentro con una ballena jorobada de más de 22.000 kilos.

Las ballenas jorobadas se muestran muy protectoras con otras especies.

Hauser se encontraba con un equipo que quería filmarla interactuando con las ballenas jorobadas en las aguas de Muri Beach, Rarotonga. De repente, una de las ballenas nadó hacia ella y comenzó a empujarla con la boca y el mentón fuera del agua, la acción de la ballena fue bastante persistente, por lo que Hauser no pudo evitar preocuparse.

“Simplemente no dejaba de tocarme. Traté de alejarme una y otra vez, pero ella siguió haciéndolo. Finalmente me empujó hacia fuera del agua con su aleta. Siguió poniendo su ojo justo a mi lado y no pude entender lo que estaba tratando de decirme”, dijo Hauser.

Durante casi 10 minutos la interacción entre la ballena y la mujer fue muy tensa, ante esta situación, los pensamientos negativos invadieron a Hauser quien incluso creyó que su fin había llegado. Al respecto destacó:

“Pensé que el equipo de cámaras iba a terminar filmando mi muerte. Un latigazo de la cola de una ballena, y la presión le rompería los huesos”.

Increíblemente, las acciones de la ballena estaban lejos de parecer un ataque, al poco tiempo Hauser descubrió que en realidad quería protegerla de un tiburón que estaba merodeando cerca.

La ballena estaba haciendo todo lo posible para mantenerla a salvo aparentemente tratando de meterla debajo de su aleta pectoral.

Estudios revelan que ballenas jorobadas tienen razonamiento sofisticado, toma de decisiones, resolución de problemas y comunicación.

En la escena se encontraba otra ballena jorobada quien desde la distancia parecía estar vigilando todo a su alrededor, en repetidas ocasiones golpeaba su cola contra el agua para ahuyentar al tiburón.

“Finalmente quité mi ojo de la ballena y vi algo nadando muy rápido con su cola balanceándose de lado a lado. Las ballenas nadan con sus colas subiendo y bajando. Fue entonces cuando me di cuenta que era un tiburón tigre, y era uno de los tiburones más grandes que he visto en mi vida”, dijo Hauser.

Afortunadamente, después de unos largos e intensos minutos la ballena logró proteger a la mujer y devolverla a la superficie. Increíblemente, en el momento en que Hauser subió al bote, la ballena regresó para asegurarse de que estuviera a salvo.

Una escena llena de mucha tensión pero sobre todo muy emotiva para Hauser quien nunca imaginó experimentar algo similar.

“Simplemente puse mis manos en mi cara y comencé a llorar. No puedo decir si fueron lágrimas de alivio porque estaba viva, o porque acaba de experimentar lo más increíble que he visto en mi vida”, destacó Hauser.

Estudios revelan que las ballenas jorobadas están dispuestas a sufrir lesiones y gastar energía para proteger a una especie completamente distinta.

El biólogo marino Robert Pitman analizó este comportamiento durante más de 6 décadas y concluyó que las ballenas jorobadas se unen para interrumpir los ataques de ballenas asesinas, desarrollando una conducta de rescate capaz de embestir cuando perciben que una cría está en peligro.

El encuentro con Hauser es el único que evidencia su conducta protectora hacia un ser humano.

Hauser presentó algunos hematomas en el encuentro con la ballena pero eso no la limitó a seguir compartiendo con estos majestuosos animales.

Ahora más que nunca se siente comprometida a continuar con su trabajo y crear conciencia sobre los problemas que enfrentan las ballenas del mundo.

“En este momento, los océanos y las ballenas están en muchos problemas. El océano es el saco amniótico de la tierra, y lo que les está sucediendo a las criaturas en el océano pronto nos sucederá a nosotros si no somos más cuidadosos. Necesitamos ser una voz para ellos”, dijo Hauser.

Esta conducta protectora es realmente sorprendente, sin duda, tenemos muchos que aprender de los animalitos que nos rodean.

Ojalá comprendiéramos que la Tierra es el único hogar común que tenemos y de todos depende protegerla.