Boris, el adorable cerdito adoptado que ha demostrado ser el mejor hijo del mundo

Algunas mascotas encuentran las formas más adorables de llamar la atención, ya sea con sus travesuras, juegos o cualquier ocurrencia, este cerdito es el centro de atención por la más dulce de las razones: adora darle besitos a su dueña.

Casey es el nombre de la dueña de Boris, un enorme cerdito negro con manchas blancas. Ella cuenta que desde pequeña siempre pensó que los cerditos eran los animales más fabulosos del mundo.

Qué tierno y pequeño era Boris.

Así fue como se hizo a la idea de que existía una raza de cerditos, llamada Teacup Pigs, que nunca crecería, así fue como adoptó a Boris. Al momento de adoptarlo la persona que se lo entregó le aseguró que él no pasaría de los 11 Kg. Justo al adoptarlo, el cerdito era del tamaño de su mano, era realmente pequeño.

Pero, por supuesto, su cuerpo iba a seguir creciendo, mucho más. Ella cuenta que semana tras semana tenía que ir a la tienda de mascotas a comprarle una caja de arena más grande porque el cerdito no paraba de crecer.

Qué mejor lugar para un cerdito que una pila de ropa.

Así pasó el tiempo y a un año de su adopción el cerdito seguía creciendo. Así fue como Casey aprendió que los cerditos “Teacup Pigs” no existen, pues los únicos cerditos pequeños son los cerditos bebés. Ningún cerdito se queda del tamaño de tu mano y tampoco hay un peso exacto que pueda alcanzar un cerdo, comentó la mujer.

Ella piensa que nadie debería hacer ese tipo de promesas y es que, de hecho, la mayoría de los cerditos “Teacup Pigs” suelen ser abandonados por sus familias después de alcanzar un tamaño adulto.

Entre más crecía Boris más crecía el amor de su dueña por él.

Casey se ha vuelto una experta en cerditos desde que tiene a Boris y ella dice que la mayoría de las familias terminan abandonándolos porque terminan criando a un animal de 45Kg o 90Kg y no tienen espacio para darle una vida cómoda.

Lo peor del caso, añade ella, es que los cerditos son tan inteligentes que entienden el por qué de su abandono repentino. Pero en el caso de ella, Boris se había convertido en parte esencial de su vida y ella lo quería demasiado como para pensar en algo como eso.

¡Cerditos al agua!


La mujer estaba dispuesta a hacer todo lo posible por darle una vida ideal a su cerdito, aunque eso significara cambiar su propia vida por completo.

Al comienzo, Casey vivía en el segundo piso de un apartamento cuando el cerdito ya estaba muy grande, ella cuenta que ya pesaba 36Kg o 45Kg aproximadamente y que se le hacía imposible cargarlo para meterlo a casa.

El cerdito sigue llenando de besitos a su dueña.

Allí comenzaron los cambios, tuvo que mudarse y hasta cambiar su automóvil, para ella ha sido como una montaña rusa todo este proceso, pero no cambiaría por nada la decisión de haber adoptado a este precioso cerdito que llena su vida de felicidad.

Nos olemos después.

@boristhemainlinepig

Él es muy feliz también y definitivamente su vida se ha desarrollado alrededor de su compañero porcino, quien cada día le saca una sonrisa. Incluso se ha convertido en un pilar fundamental en su vida, pues los dos han superado muchas cosas juntos como compañeros de aventuras en la vida.

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