Bóxer que era solo piel y huesos tras la muerte de sus dueños, finalmente recibe ayuda

Guizmo es un Bóxer que lamentablemente ha sufrido los estragos de la soledad después de que sus dueños fallecieran. Y es que si algo caracteriza a los perritos es su amor y fidelidad incondicional hacia las personas que más aman.

Lamentablemente, cuando los propietarios fallecen son muchos los perritos que quedan completamente solos y con su corazoncito destrozado en mil pedazos.

Bóxer quedó en las calles tras la muerte de sus dueños.

bóxer

Este fue el drama que vivió un perro bóxer de 12 años de edad que pasó los mejores años de su vida al lado de personas que lo amaron pero sobre todas las cosas lo trataban como un miembro más de la familia.

Pero, su destino cambió por completo cuando años atrás murió su dueña, como si fuera poco, su esposo la siguió hace dos años, dejando a los niños y al perrito sumergido en la tristeza.

El caso ocurrió en las calles de Molinel y Le Clos des Vignes, al Wasquehal-al norte de Francia.

Afortunadamente, los niños fueron acogidos por un primo de la familia lejos de la localidad, pero el Bóxer quedó desamparado sin recibir la ayuda apropiada ni un gesto de amor que lo ayudara a salir del estado desolador en que se encontraba.

Por mucho tiempo el perrito estuvo vagando por las calles, merodeando cerca de la casa donde un día fue tan feliz. Los meses pasaron y estado de Guizmo cada vez era más desgarrador, parecía un bulto de piel y huesos, los vecinos los llamaban en la calle “esqueleto con patas”.

“Cada vez que lo veo, tengo lágrimas en los ojos. Es solo piel y huesos, es un esqueleto sordo y pronto ciego”, dijo un vecino.

A este dulce perrito se le podía ver con la mirada triste suplicando un gesto de amor por el vecindario o en su antigua casa, era como si estuviera esperando que las personas que un día lo amaron tanto regresaran.

Algunos vecinos se turnaban para alimentarlo y consolarlo, pero nada parecía sacarlo de su tristeza.

“Ya ni siquiera tiene fuerzas para ladrar. Incluso si estuviera en una jaula, habría una presencia humana, se beneficiaría de las caminatas varias veces al día y también tendría abrazos”, destacó un vecino.

Su estado era tan lamentable que finalmente los vecinos se apiadaron y contactaron a un veterinario local, solo poco después fue trasladado a un refugio.

El primo de la familia aseguró que los niños se habían convertido en su prioridad, comentó que intentó brindarle ayuda pero el perrito siempre terminaba escapando y regresando a su antiguo hogar. Al respecto destacó:

“Ya no puedo ocuparme de eso. Creo que está mejor aquí en un refugio, encerrado en una jaula todo el día. Al menos allí, aprovecha la naturaleza. Los hijos de mi primo también vienen a visitarlo cuando pueden”.

Sin embargo, las declaraciones del hombre no fueron compartidas por los vecinos quienes aseguran que nunca estuvo al pendiente de Guizmo.

Sin fuerza para ladrar, con la mirada perdida y casi como un esqueleto andante, el perrito fue rescatado por la Liga Protectora de Animales del Norte de Francia, quienes le están brindando toda la ayuda que necesita. Desde que su caso se hizo viral los internautas no tardaron en reaccionar.

“¡Que tristeza! ¿Por qué esperar tanto tiempo para ayudarlo ya viéndolo en ese estado tan lamentable? Pedir ayuda después de dos años es inadmisible”, escribió una usuaria.

“Tarde se acordaron del pobre animal, está en los huesos, ¿Cómo nadie se preocupó si quiera de alimentarlo? Eso demuestra la indiferencia al dolor ajeno que afecta esta sociedad, ¡Están muertos, pero del alma!”, destacó otra internauta.

Su proceso de recuperación será lento, lamentablemente, tiene fuertes heridas emocionales y físicas que necesitan tiempo pero sobre todo mucho amor y paciencia para ayudarlo a salir adelante. Deseamos pronto sane por completo y pueda encontrar una nueva familia que le brinde todo el amor que necesite.

Es necesario que como sociedad nos solidaricemos y seamos empáticos ante del dolor de los perritos más vulnerables. No esperemos que sea demasiado tarde para actuar y salvar una vida.