Cachorrita agotada de tanto correr huyendo de la tormenta, ve que alguien le extiende una mano

Ante una tormenta inminente tener un lugar seguro puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte. Lamentablemente, para los perritos callejeros esta situación los hace sufrir  los estragos de la madre naturaleza, desorientados y completamente solos intentan resguardarse sin saber a dónde ir.

La perrita corría en medio de la maleza buscando un refugio.

Recientemente, una perrita buscaba refugio para pasar una tormenta, el cielo oscuro anunciaba que lo peor estaba por venir a través de fuertes relámpagos, pero ella aún no había ido a ningún lado.

Asustada por lo que se acercaba corría de un lado a otro en medio de la carretera. No fue sino hasta que un rescatador de animales la vio y decidió sacarla de la escena tan sombría.

Cuando el hombre llegó, tímidamente la perrita se fue acercando.

La perrita al principio dudaba en acercarse el noble hombre que solo quería ayudarla, después de un par de minutos logó ganarse su confianza y el rescatador finalmente la tuvo en sus manos.

La dulce perrita se acercó lentamente moviendo su colita, el hombre se dejó lamer y luego la acarició.

Lo primero que hizo al llegar a casa fue comer.

Ya no había motivos para desconfiar por lo que dejó que su nuevo amigo la recogiera y la montara en su vehículo. Ella se sentó en el asiento delantero, sabía que estaba salvo por lo que no dejaba de mirar tiernamente a su rescatista.

Increíblemente solo poco después de subir al automóvil el cielo dio paso a una gran tormenta que golpeó a la ciudad por varias horas.

Era necesario darle un baño, estaba cubierta de pulgas.

Lucy había encontrado no solo un ángel sino un nuevo hogar de acogida. Al llegar a casa el hombre le sirvió en un pequeño plato lo que posiblemente haya sido su primera comida en mucho tiempo, luego durmió una siesta en una cama limpia y cómoda.

Al despertar su rescatista decidió que la hora del baño había llegado, estaba cubierta de pulgas, antes era difícil de verlas pero eso no limitó que el hombre siguiera con la increíble transformación de la perrita.

Lucy pasó la tormenta en un lugar seguro, ahora busca un hogar permanente que le de todo el amor que se merece.

Aunque al principio Lucy se negaba a darse un baño comprendió que era necesario. Mientras la bañaba el hombre notó que tenía una herida en el cuello, una seña notable de que había estado atada por mucho tiempo.

Es posible que haya pasado toda su vida amarrada y liberada cuando dejó de importarle a su dueño. Pero eso era cosa del pasado ahora estaba envuelta en suaves mantas, la dulce perrita se dio cuenta que realmente su vida había cambiado para siempre. Era una perrita amada y consentida.

Lucy tiene nuevos amigos con quienes hace tiernas travesuras.

Lucy se ha convertido en la mejor amiga de otro cachorro llamado Mini, junto a otros gatos que están en la casa de acogida son una familia peluda muy feliz.

Si estás interesado en adoptar a Lucy o cualquier otro perrito puedes hacerlo ingresando a este enlace. Por ahora disfruta de sus nuevos amigos, estaría aún más feliz de tener un hogar permanente para siempre.

Comparte esta historia para llegar a cada rincón del mundo y ayudar a Lucy a disfrutar de un verdadero hogar. Solo quien tiene un perrito en casa conoce el verdadero amor. Adopta y transforma la vida de un perrito que quiere amar y ser amado.

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