Cada vez que abren las persianas este vecino les da los buenos días del otro lado de la ventana

Hay quienes creen que los gatitos no son tan simpáticos y amorosos como los perros. Lo cierto es que son sumamente especiales y pueden desarrollar un nexo muy especial con los humanos que se encuentran a su alrededor. Una prueba de esto es un hermoso gatito llamado Anatole.

Anatole vive en la ciudad de Lully en Suiza.

Este peludito lleva muchos años con su familia. Cuando decidieron que se mudarían por motivos de trabajo y sabían muy bien que no dejarían a su leal mascota atrás. Fue así como este gatito cambió de casa. Al principio, estaban preocupados de que Anatole no lograra adaptarse del todo a su nueva casa.

El gatito se mudó con su familia en el 2014.

Un par de semanas después descubrieron que el gracioso gatito estaba haciendo amigos mucho más rápido que cualquier humano de la familia. Como cualquier minino, Anatole se dedicó a explorar las cercanías. Fue así como se encontró con la casa de su vecino, Leonard Leder, y desde entonces se han vuelto inseparables.

«Al principio venía a cualquier hora y probaba con una ventana. Si no le abríamos iba a otra», recuerda Leonard.

Leonard se quedó muy sorprendido de ver al tierno gatito llamando a su ventana. Parecía dispuesto a curiosear toda la casa y se portaba de maravilla. Antes de darse cuenta, ya se había convertido en toda una tradición. Anatole los visita todos los días y ellos no pueden hacer más que darle la bienvenida y asegurarle a su dueño que el peludito está con ellos para que no se preocupen.

“Comenzó a venir a nuestra casa casi tan pronto como se mudaron. Lo recibimos todos los días”, explicó Leonard.

Y es que resistirse a Anatole no era tarea sencilla. El gracioso gatito comenzaba a asomarse en todas las ventanas con la esperanza de encontrar a Leonard.

“Todavía lo encuentro súper lindo cada vez que lo hace. Es nuestro vecino favorito”, aseguró Leonard.

Por suerte, el astuto Anatole ya se ha familiarizado con la rutina de los Leder y ahora los espera puntualmente en la ventana de la cocina cada vez que llega la hora del desayuno. Para cualquiera, mudarse de casa podría ser un proceso complicado. Sin embargo, este gracioso gatito se las ingenió para forjar las mejores relaciones con sus vecinos desde el primer día.

“Lo alimentamos. Lo dejamos dormir durante el día y también lo acariciamos mucho”, dijo Leonard.

Los dueños de Anatole quedaron conmovidos al ver la maravillosa amistad que el minino había forjado con la familia de al lado. Son personas que aman a los animales y no perderán la ocasión para escuchar a Anatole ronronear.

¿Qué opinas de las graciosas visitas de este gatito? No dudes en compartir esta tierna sonrisa que nos demuestra lo amorosos que pueden ser estos tiernos animales.

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