Un ciclista vio a un perro herido y no se rindió hasta dar con una ingeniosa forma de ayudarlo

Jarrett Little se encontraba junto a varios amigos en un paseo de bicicleta en las afueras de Columbus, Ohio, cuando decidió parar un rato a descansar. Poco podía imaginar que ese pequeño descanso haría que cambiara para siempre la vida de un perrito callejero al que llamaron Columbo.

En un primer momento Jarrett pensó que el animal era un zorro silvestre.

Al principio era un perro sumamente tímido, pero no tardó en agarrarle confianza al grupo de ciclistas y decidió acompañarlos a lo largo de su paseo. Sin embargo, pudieron notar rápidamente que algo no andaba bien con el perrito por su forma de caminar; parecía que tenía una patita fracturada.

Por la forma de la fractura se podía inferir que el perro había sido atropellado.

Además, Columbo se encontraba algo delgado y se notaba que había estado pasando hambre. Jarrett Little decidió que lo ayudaría, pero era muy difícil lograr transportarlo,  ya que solo tenían bicicletas y no algún vehículo en el que pudieran montar al perrito.

No se rindieron y decidieron ponerse creativos. De alguna manera lograrían ayudar a Columbo. Después de intentar varias maneras, encontraron una posición para que el perro pudiera viajar a cuestas de Jarrett colocando sus dos patas de atrás en sus bolsillos traseros.

Aunque el perro iba apoyado en los bolsillos de Jarrett, el ciclista siempre sujetó una de sus patas traseras con su mano.

La ingeniosa posición parecía cómoda para el perrito, así que lo trasladaron así hasta el centro de la ciudad. Columbo pronto podría recibir ayuda para su pata herida, pero el día le tenía deparado muchas más sorpresas.

El viaje en bicicleta duró unos treinta minutos hasta el centro de la ciudad.

Cuando se adentraron en la ciudad se cruzaron en el camino con Andrea Shaw, una mujer que estaba realizando diligencias en la zona. De manera instantánea el perrito corrió hacia Andrea como si la conociera de toda la vida y no paraba de darle besos.

Andrea vive con su hijo en Maine a unas 15 horas del lugar donde conoció a Columbo.

Andrea se sorprendió ante la emotiva reacción del perrito con ella. Cuando supo la historia de cómo había sido rescatado por los ciclistas decidió que era amor a primera vista y que lo adoptaría. Desde entonces Andrea se hizo cargo y lo llevó a un veterinario de emergencia en donde recibió tratamiento por las dos fracturas que tenía en su pata.

Parece que las fracturas no dejarán ninguna secuela en la salud del perrito.

The Dodo

Apenas fue dado de alta, el feliz perrito se dirigió a conocer su nuevo hogar donde idearon un ingenioso carrito para poder transportarlo mientras termina de recuperarse de sus fracturas y que de seguro le recuerda su primer día con Jarrett.

“Este perro se ganó la lotería con una serie de afortunados eventos en tan solo un día”.

It’s a bird! It’s a plane! No wait! It’s the Columbo express!Update: if anyone local to southern Maine has a double bike trailer or a dog stroller that might better accommodate my size that I could borrow or buy at a reasonable cost please send me a PM.

Publiée par Adventures of Columbo sur Samedi 21 juillet 2018

La vida de Columbo cambió para siempre gracias a la ayuda del ciclista que no se rindió hasta encontrar una ingeniosa manera de transportarlo. Ahora, Columbo vive junto a Andrea compartiendo todo el amor que tiene para dar.

Te invitamos a compartir este maravilloso día de suerte que transformó la vida de un perrito callejero.

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