Cientos de buitres se apoderan de una lujosa mansión y se rehúsan a abandonarla

Cuando se compra una casa para vacaciones se hace con la idea de tener un sitio agradable y acogedor donde pasar días maravillosos de descanso, placer y relax. Pero esto no fue lo que sucedió a los Casimano cuando invirtieron una gran fortuna en una mansión vacacional en Florida, que fue invadida por unos inesperados y no muy pulcros visitantes.

Siobhan Casimano vive en Nueva York con su esposa y su hijita de dos años. Es una familia a quien le encanta la playa, y por eso tomaron la decisión de comprar una mansión en el Ibis Golf and Country Club de West Palm Beach, en Florida, para tenerla como destino en sus vacaciones.

La familia solo quería un lugar donde disfrutar las vacaciones

La hermosa casa valorada en $ 702,000 es bastante espaciosa, cuenta con tres dormitorios, una preciosa piscina, y una vista de ensueño.

Cuando los Casimano se enamoraron de la mansión no se habían enterado de que Irma Acosta Arya, una vecina, tenía la costumbre de alimentar regularmente a las aves silvestres en su patio.

Los buitres no planean irse

Esto se hizo un hábito para los plumíferos, y constantemente sobrevolaban la zona, hasta que se apoderaron del patio donde recibían alimentos, y los circundantes.

A los cuatro meses de haber adquirido la propiedad, no podían siquiera acercarse a ella porque el olor que salía de la casa era tan desagradable que daba la impresión de que provenía de miles de cadáveres descompuestos.

Y no se trata de algunas docenas de animales, sino más bien de cientos de buitres negros que han causado daños a la propiedad, e inundado de vómito y excremento.

“Los buitres vomitan en todas partes, defecan y vomitan. Es asqueroso. Ni siquiera podemos volver a la casa”, comentó el incómodo padre.

Los buitres son tan desagradables que cuando se estacionan cerca de la casa, comienzan a picotear el auto y lo abollan. Hay ocasiones en que los pájaros pelean entre sí, se atacan tan fuerte que golpean las ventanas y lo que consigan a su paso, dejando todo ensangrentado por las heridas que se hacen entre ellos mismos.

Muchas lujosas propiedades han sido afectadas por los buitres

 

 

Cheryl Katz, una de las vecinas, que vive justo al lado de la persona que alimenta a las aves, también se siente afectada y se ha quejado del problema.

Para ella, es muy delicada la situación pues tiene leucemia linfocítica crónica, y debe tener mucho cuidado con la contaminación dejada por los animales y debe mandar a lavar el patio mínimo dos veces por semana.

Los vecinos de la exclusiva residencial no saben qué hacer

Gordon Holness, es el presidente de la asociación de vecinos, cuando han acudido a él dice que estaban limitados en lo que pueden hacer porque los buitres son aves migratorias protegidas por la ley federal.

Los afectados han optado por colocar fuegos artificiales o globos para asustar a las aves, también intentaron con efigies de peluche para ahuyentarlos, pero aún no han logrado nada.

La familia espera poder recuperar su casa pronto

Por la salud y el cuidado de la integridad física de los vecinos y sus propiedades, deseamos que pronto las autoridades los apoyen y consigan una salida a esta terrible problemática.

Comparte esta insólita historia con todos tus amigos, y tengamos mucho sentido común con nuestras acciones para no perjudicar a quienes nos rodean, sobre todo cuando están involucradas majestuosas aves.

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