Cierran las puertas de un parque acuático, pero dejan a un delfín abandonado en una piscina

En enero de este año, el Parque Acuático Inubosaki cerró sus puertas. Se trataba de un parque de diversiones en el que una de las atracciones principales era ver a los delfines realizar todo tipo de trucos. Con el paso de los años las personas fueron cobrando cada vez más conciencia del enorme estrés que sufrían estos hermosos animales para llegar allí y el público fue disminuyendo cada vez más.

El parque está ubicado en la ciudad de Tokio, en Japón.

En el año 2009 el famoso documental The Cove explicó con lujo de detalles el proceso con el que cazan miles de delfines cada año en Taiji. Los atraen hacia una cueva y una vez allí seleccionan a los más llamativos para entrenarlos y venderlos a algún parque. El resto de los delfines simplemente se ven obligados a perder sus vidas ya que venderán su carne.

“Normalmente estos delfines pasan por un duro entrenamiento. Puede tardar desde seis meses hasta un año y luego los venden. Valen muchísimo dinero”.

Honey es un delfín que proviene precisamente de Taiji. Desde allí la seleccionaron para pasar por un duro proceso de entrenamiento y terminó viviendo en el parque Inobosaki junto a otros de su especie. Por desgracia, hoy se encuentra completamente sola y olvidada. El parque ya no abre sus puertas al público y los dueños no parecen darle mayor importancia al bienestar del inocente animal.

Su piscina no está limpia. No se mueve mucho. Sólo está ahí flotando”.

Honey es una delfín con nariz de botella, y a pesar de su notorio tamaño es forzada a pasar sus días en una piscina que no cuenta con las medidas de limpieza necesarias para su salud. Algunos han asegurado que el Parque todavía cuenta con empleados dedicados al cuidado de los animales que dejaron allí, pero varios activistas entraron para verificar el estado en el que se encontraban y los resultados fueron muy decepcionantes.

“Honey mueve su cabeza de un lado para otro. Tiene una especie de tic. Este no es el comportamiento normal en un delfín. Son síntomas de estrés”.

Reuters

Además de Honey, 26 pingüinos y muchos peces y reptiles también fueron dejados atrás en el parque. Desgarradoras imágenes muestran a los pingüinos cubiertos de polvo y caminando por una indignante pila de desechos. Muchos organismos de defensa de los animales han intentado contactarse con los dueños del parque pero no han recibido ninguna respuesta.

“El hecho de que no respondan nuestras llamadas me da el presentimiento de que estos animales se encuentran en peligro. Tienen la responsabilidad de decirnos qué planean hacer con Honey y los otros animales”.

Levantamos la voz en contra del angustioso estado en que se encuentran estos animales inocentes. Honey merece estar libre del cautiverio y acompañada de otros de su especie.

Comparte esta desgarradora para apoyar a Honey y exigir que todos estos animales sean trasladados a un lugar en donde puedan encontrarse sanos y salvos.

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