Derramando lágrimas, una jirafa se acerca a un auto suplicando ser liberada de una cruel tortura

Lamentablemente, las noticias sobre actos de crueldad en contra de los animales siguen estando a la orden del día y van en aumento conforme pasan los años; ni aun así, en pleno siglo XXI, las diferentes especies dejan de ser el blanco de la maldad humana y de prácticas que se creían erradicadas desde hace años. 

En esta ocasión, una jirafa fue la víctima de la brutalidad con la que algunos tratan a la Madre Naturaleza. Bai Xinyi, una periodista taiwanesa, denunció a través de sus redes sociales un hecho francamente doloroso y repudiable desde todo punto de vista.

El animal, que merodeaba por un sector de la zona Masai, tenía una especie de collar hecho con alambres que le apretaba con firmeza el cuello, y que casi seguramente era parte de una trampa puesta por cazadores clandestinos.  

Con profundo pesar, la presentadora contó que, durante un viaje con el equipo técnico del canal a África para filmar un programa sobre vida salvaje, se encontró en su periplo con esta desafortunada escena, totalmente desesperanzadora, asegurando que parecían brotar lágrimas de los ojos del cuadrúpedo, como clamando por ayuda.

«Lloraba de dolor y de  abandono».

La pobre jirafa con un collar de alambre seguramente puesto por cazadores

A pesar de que esta vez el animal tuvo la suerte de continuar con vidaotros lamentablemente no tienen el mismo destino. 

Esta jirafa se nos paró al frente del auto y podíamos ver lágrimas manando de sus ojos. No entendíamos mucho hasta que nos acercamos y vimos que su cuello estaba rodeado de un alambre de metal roto. Creo que ella quería que pidiéramos ayuda”, aseguró Xinyi. 

La caza furtiva y los cambios en la propiedad de la tierra han disminuido significativamente la vida salvaje en la zona donde fue avistada esta jirafa. Estos animales son buscados  por sus pieles, dientes y carne y exportados principalmente a Asia, donde se usan para elaborar pócimas y ungüentos especiales. 

Incluso algunos creen que la médula espinal y el cerebro de la jirafa sirven para curar el VIH, entre otros oscuros mitos que se ciernen alrededor de estas culturas. 

Esta pobre e inocente jirafa tuvo la suerte suficiente para escapar de la trampa, pero cuando la vi, me rompió el corazón pensar en lo que le hicieron los humanos. Le pedí disculpas en nombre de los humanos que le causaron tan grande dolor”, añadió la reportera. 

Finalmente, Xinyi cuenta que llamó a un guardaparques para que le sacara el alambre del cuello a la jirafa, lo que logró hacer después de anestesiarla, puesto que representaba una tarea bastante delicada.  

Sin embargo, esto no soluciona el problema de fondo: algo se debe hacer para acabar con la caza furtiva. Debemos hacernos parte del problema para que no siga sucediendo, y para que las autoridades tomen medidas drásticas contra aquellos que se dedican a asesinar en vez de preservar. 

A pesar de la terrible brutalidad que encierran, los actos de crueldad contra los animales no ocupan las primeras páginas de ningún periódico ni parecen escandalizar demasiado a la población.  

Por ello, te invitamos a compartir esta historia con tus seres más cercanos y démosle a este problema la importancia y el significado último que es el que debería interesarnos como sociedad. 

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