Desconsolada y en trabajo de parto se arrastra hasta un horrible patio trasero para dar a luz

La vida para los perritos callejeros está llena de constantes desafíos, retos que aumentan aún más cuando intentan dar a luz en un lugar seguro para proteger a sus crías.

Esta es la historia de Lexus, una perrita pitbull que por mucho tiempo vagó de un lugar a otro exponiéndose no solo a los peligros que la calle en sí ofrece, sino a la apatía de muchas personas que desde la distancia ignoraban que se trataba de un ser vivo que necesitaba ayuda.

Lexus estaba muy asustada, los primeros minutos evitó el contacto con sus rescatistas.

Por fortuna, los buenos somos más y su suerte cambió luego que una familia se alertara al escucharla llorar toda la noche después de entrar en trabajo de parto.

La familia decidió llamar al grupo de rescate Hope For Paws quienes rápidamente llegaron a lugar para brindarle toda la ayuda que esta dulce madre necesitaba.

Poco a poco los rescatistas lograron ganarse su confianza.

En medio de su desesperación se había arrastrado hasta un patio destartalado para dar a luz a sus cachorros.

Cuando los rescatistas llegaron Lexus se asustó e intentó escapar. Sin embargo, los vecinos se unieron y se aseguraron que permaneciera dentro de los parámetros de la propiedad creando cercas improvisadas.

Estaba débil, un fuerte dolor en su estómago evitaba que alimentara bien a sus crías.

Después de una breve persecución lograron capturarla y ponerla en un lugar seguro, luego los rescatistas procedieron a buscar las crías, la escena fue aún más desconsoladora, un montón de cachorritos yacían en la tierra.

Desafortunadamente, uno de ellos había fallecido, los otros estaban luchando por sus vidas.

La perrita al principio no confiaba en sus rescatistas, después de unos minutos se dio cuenta que estaban allí para ayudarla a ella y a los cachorros, poco a poco cedió ante sus encantos.

Al trasladarla al refugio Lexus estaba amamantado a sus crías cuando algo inesperado sucedió, sintió un agudo dolor en su estómago y el llanto una vez más fue inevitable.

Por mucho tiempo la dulce perrita comió desperdicios de basura.

El veterinario decidió hacerle una radiografía donde se reveló que tenía una tapa de metal alojada en su estómago. Se cree que la perrita había comido desperdicios de la basura para solapar su hambre.

Si bien era necesario una cirugía al estar lactando no era una opción. Por lo que los rescatistas le indujeron vómitos artificiales para ayudarle a remover la tapa alojada en su estómago. No fue sencillo, pero después de un largo proceso la dulce mamá se sintió mucho mejor.

Los cachorritos están creciendo sanos y fuertes al lado de su madre.

Finalmente, esta valiente madre está disfrutando de todas las atenciones que sus rescatistas les brindan. Solo es cuestión de tiempo para que encuentren hogares permanentes para siempre. Infinitas gracias a quienes participaron e hicieron lo posible por mejorar la calidad de vida de esta adorable familia peluda.

Las buenas acciones son el reflejo de lo que habita en nuestro corazón. Adopta y transforma una vida. ¡Comparte!