Doggo, un perrito salvado por un hombre de ser el plato de una mesa

En el continente asiático aún es costumbre dentro de su población consumir en parte de su alimentación carne de animales domésticos, como lo son los perros y los gatos; anteriormente hemos publicado noticias sobre el horror que sufren los canes en esta parte del mundo y puedes leer una de ellas aquí.

Sin embargo, a pesar de ser algo popular en los países asiáticos, muchas personas no consumen a estos animales y además luchan constantemente para prohibir su venta como alimento para humanos, uno de ellos es el protagonista de esta historia.

A través de la red social Twitter, Xinqyi Danielle, una chica de Singapur, narró cómo su padre, que se encuentra en China por razones de trabajo, estaba caminando por un callejón para comprar la comida para la semana cuando se encontró con personas que vendían perros encerrados en bolsas y sacos; estos perros eran vendidos con la finalidad de ser sacrificados y después ser consumidos.

Afortunadamente, el padre de Danielle no se quedó de brazos cruzados y compró a uno de esos perritos por 90 euros y así poder salvarle la vida, evitando que él caiga en las manos de algún consumidor de carne de perro.

“El lugar donde se encuentra no es amigable con los perros, así que no pudo comprar más. Pero al menos consiguió salvar a uno”, dijo la chica refiriéndose al sitio donde vive su padre.

Cuando el padre de Danielle regresó a casa le tomó una foto a su nuevo perro, esto lo hizo para retratar las condiciones en la que encontró al pobre can, atrapado en una bolsa como si fuera un producto inerte y no un ser vivo.

El nombre del perrito es Doggo, y ha recibido el cariño y amor que nunca había recibido, además lo han tratado de maravilla en su nuevo hogar y es notable lo mucho que ha mejorado.

Danielle contó que por ahora Doggo no vive con su padre mientras encuentra un nuevo sitio donde vivir en el que acepten mascotas; mientras encuentra otro lugar en la ciudad, Doggo vive en la oficina de trabajo de su salvador.

“Los colegas de mi padre se quejan por el desorden que Doggo está haciendo, pero están haciendo todo lo posible para proporcionar un buen ambiente para él”, cuenta Danielle.

Doggo está feliz por vivir en libertad, logrando moverse como él quiere y siendo tratado como mascota y no como un plato de comida, ahora sabe que va a vivir por un largo tiempo.

La vida de este perro cambió completamente y se espera que no sea el único perro que explore cómo su vida puede mejorar con un pequeño acto de bondad.

“Yo estoy muy orgullosa, para ser honesta”, finaliza Danielle sobre su padre.

Twitter / Xinqyi Danielle

La Sociedad Humana Internacional necesita que los apoyes uniéndote en las firmas para acabar con la matanza de perros para consumo humano. Puedes firmar aquí.

China está reduciendo el consumo de carne de perro, pero aún no se ha prohibido… queda todavía un largo camino por recorrer.

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