El ex perro de cebo demasiado deprimido para levantar la cabeza ahora no para de mover la cola

No hay nada que perturbe más a los amantes de los animales que una pelea de perros organizada por personas despiadadas, en este tipo de operaciones muchos perritos sufren tratos injustos y son severamente reprendidos por sus cuidadores. Atados con cadenas pesadas los dejan sin comida ni agua para que salgan desesperados a enfrentarse contra lo que ellos consideran sus contrincantes.

14 perros fueron rescatados.

Por suerte, el destino de muchos perritos cambió por completo tras ser rescatados por la SPCA en una operación de peleas de perros en Able Springs, Texas. Madeline Yeaman presenció la triste escena, mientras recorría el lugar todos los perritos saltaban pidiendo la atención.

Curiosamente todos estaban emocionados menos uno, fue entonces cuando Madeline vio en la distancia a una perrita terriblemente demacrada y deshidratada.

Nuestra protagonista es una pequeña pitbull.

La perrita tenía un collar gigante atado a una cadena de alguna pieza vieja de un automóvil.

Como si fuera poco, no había ningún tipo de sombra para que pudiera protegerse del sol abrasador. El estado de salud de la perrita era crítico, ni siquiera podía moverse sola, estaba al borde de la muerte.

Desnutrida y con la puerta de la muerte abierta decidió luchar para sobrevivir.

Cuando los rescatistas llegaron la perrita estaba tan débil que le tomó mucho tiempo lograr ponerse de pie.

El veterinario la examinó y comentó que no había sangre bombeando por sus venas. Rápidamente fue llevada al refugio y comenzaron un largo tratamiento de recuperación.

Llamaron a la dulce perrita Gwen Stefani.

Lo primero que hicieron fue curar las heridas que tenía el cuello debido a la presión del collar, Gwen estaba infestada de pulgas y garrapatas por lo que recibió un tratamiento especial para poder combatir los parásitos.

Fue necesario realizarle múltiples transfusiones de sangre, recibió una dieta de proteínas y vitaminas, y mucha agua para poder hidratarla.

La recuperación de la perrita fue paulatinamente pero satisfactoria.

Poco a poco la dulce perrita fue ganando fuerzas, empezó a caminar sola y actuar como un perrito normal. Sus rescatistas comentan al respecto:

«Ya no era Gwen letárgica y sin esperanza. Ella saluda a todos con un cuerpo ondulado, meneando la cola y una sonrisa de pitbull”.

Es sorprendente el cambio que dio la perrita, no solo su cuerpo sanó, su espíritu comenzó a brillar. Gwen ahora disfruta de un hogar amoroso, le encanta correr, bañarse y recibir toda la atención. Gracias a todas las personas que hicieron posible esta transformación, no solo salvaron la vida de Gwen sino la de otros perritos que sufrían tratos injustos.

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