Estaba desnutrido y su dueño lo abandonó porque «no quería cazar»

El corazón se nos llena de tristeza cuando conocemos casos de injusticia en contra de los animales, es difícil creer que existan personas capaces de atentar contra la vida de seres inocentes que merecen todo nuestro amor y respeto.

Cuando Roosevelt fue llevado al refugio, sus condiciones eran muy malas, bastaba ver su delgadez para saber que había sido víctima de malos tratos, estaba sumamente flaco y se asustaba por todo.

El dueño dijo que lo estaba entregando al refugio porque no quiso cazar, como si los perros tuvieran la obligación de hacerlo o bien como si solo para eso sirvieran.

Es triste que haya querido utilizar la vida de un ser vivo y luego desecharlo si no cumple sus expectativas. Sin embargo, es lo que le sucede a muchos coonhounds y beagles, los dejan en refugios luego de que termina la temporada de caza o simplemente son abandonados por ahí.

La asociación de «Northeast Coonhound Rescue» se interesó por Roosevelt porque ellos son especialistas en la recuperación y cuidado de perros que fueron utilizados para cacería y posteriormente fueron abandonados.

Al inicio, Roosevelt era un perro tranquilo y tímido, aun así Noah Leavitt decidió adoptarlo y supo entonces que en realidad era un perro sumamente cariñoso.

«Estaba tranquilo al principio, lo cual es raro para un coonhound, pero ahora es muy activo» comenta Leavitt «Él quería comer todo a la vista, y explorar y olfatear cada parte de nuestra casa.»

«Incluso llegó a comerse las lámparas de su nuevo hogar, tenía mucha hambre y deseos de comer»

A partir del día en que Roosevelt fue adoptado por Leavitt ha ganado peso, hasta 13,60 kilos, es saludable y lo más importante; es feliz. No tiene que cazar si no lo desea y sabe que no será castigado por ello, sólo tiene que ser una cosa: un perro feliz.

Leavit comentó «Definitivamente, a él le gusta la atención y le encanta estar rodeado de gente. También, adora saltar a mi lado si estoy sentado en el sofá no se quiere separar de mí».

NoahLeavitt

Sus nuevas funciones como perro feliz son: correr y jugar al aire libre, explorar los olores, en resumen, disfrutar de su nueva vida.

Comparte esta historia. Los perros no deberían ser obligados a cazar, ni son objetos para desecharlos, amarlos y cuidarlos es un compromiso que debemos asumir para siempre con la misma lealtad que ellos nos entregan.

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