Gata callejera se hace amiga de una pareja y les trae su bebé recién nacido para que lo adopten

¿Qué puedes hacer cuando eres un gato callejero y terminas convirtiéndote en mamá? Toda mamá quiere lo mejor para su pequeño, y las calles definitivamente no son lugar para un gatito. Necesitan seguridad y comodidad, no peligro e incertidumbre.

Recientemente, una mamá gata callejera se encontró enfrentando exactamente este problema, pero por fortuna para ella, tenía algunos grandes amigos a los que recurrir.

Una mujer llamada Courtney y su novio Jake, se emocionaron cuando un gato callejero en su vecindario les prestó un poco de atención y fue amigable con ellos.

La gatita, apodada Queso, estaba dispuesta a compartir algo de su amor con estas personas

Courtney y Jake se encontraron por primera vez con el gato callejero mientras salían a caminar, y el amistoso vagabundo pronto comenzó a acompañarlos prácticamente cada vez que daban un paseo por el vecindario.

Pronto se dieron cuenta de que se trataba de una gatita y les sorprendió gratamente descubrir que para ser una vagabunda se portaba de una forma cariñosa y ansiaba caricias y abrazos. Por muy amorosa que ella fuera, también era algo así como un espíritu libre, y una vez que se sentía satisfecha de afecto, se alejaba para hacer lo suyo.

Sin embargo, un día descubrieron que alguien muy especial acompañaba a Queso

Courtney y Jake se enamoraron tanto de la gatita atigrada que comenzaron a ofrecerle comida y agua, lo que hizo que su amor por la pareja fuera aún más profundo. Ella apreció todo lo que hicieron por ella y rápidamente se convirtió en una buena amiga de la pareja.

Se acostumbraron a verla merodeando por su casa, pero un día, Queso no estaba sola. La gatita había llegado a amar y a creer tanto en la pareja que decidió confiarles algo extremadamente importante: su único bebé.

Y así, Courtney y Jake llegaron a casa y encontraron a Queso esperándolos con un gatito a cuestas. La pareja invitó a la nueva madre y a su bebé a su porche trasero con mosquitero para tener algo de privacidad y les proporcionó todo lo que necesitaban para sentirse cómodos.

Queso se mostró muy complacida y colmó a la pareja de cariño y abrazos. Sin embargo al gatito, no le estaba yendo muy bien. Courtney y Jake llevaron al pequeño al veterinario para un chequeo, y el veterinario les dijo que la cría estaba baja de peso.

Queso quería dejar en manos de otros la responsabilidad de cuidar de su chiquitín y Courtney y su esposo aceptaron la misión encantados

Se les indicó que alimentaran con biberón al gatito, ya que no estaba obteniendo suficiente leche de su madre. La pareja comenzó a darle fórmula al gatito entre las sesiones de lactancia y el peso del gatito mejoró.

Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que Queso no estaba interesada en la crianza compartida; tenía la intención de que Courtney y Jake se hicieran cargo de sus deberes parentales.

Queso no estaba lista para ser madre o gato doméstico. Anhelaba la libertad, pero quería asegurarse de que cuidaran a su gatito. Ahora, el chiquillo tenía dos nuevos padres perfectos y Queso estaba lista para dejar a su bebé en sus brazos cariñosos y competentes.

Courtney y Jake decidieron esterilizar a Queso, para evitar futuros embarazos accidentales, y luego la dejaron regresar a la vida que mejor conocía. La pareja nombró al gatito «Beans» y él ha estado prosperando muy bien.

En cuanto a Queso, todavía viene a verlos regularmente por un poco de cariño y atención, y parece muy contenta de saber que el pequeño Beans tiene una vida más que feliz en compañía de humanos grandiosos.

Estamos muy felices de que Queso sintiera que podía confiar en Courtney y Jake para cuidar de su dulce Beans, y que todo salió bien.

Ahora Beans es un gatito afortunado en vías de ser muy grande y fuerte

Esta dulce historia ha tocado muchos corazones, pero aún podría llegar a muchos más, solo es necesario que tú la compartas con otros.

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