«La había pasado mal. Se veía en sus cicatrices» – Dulce perrito conoce el amor antes de partir

Es una realidad sumamente triste, pero los perritos que suelen necesitar más ayuda son los más rechazados. Permanecen en un refugio por meses o años mientras cientos de personas pasan a su lado pero prefieren mirar en otra dirección. Durante mucho tiempo, esa fue la triste suerte de un hermoso perrito llamado Mugzy. Este peludo llegó al refugio de Ventura County Animal Services en un terrible estado.

“La había pasado mal. Se veía en sus cicatrices. Sus orejas habían sido cortadas con unas tijeras”, dijo un trabajador del refugio.

Su cuerpo estaba cubierto de cicatrices que dejaban algo claro: Lo habían utilizado en peleas de perros. A pesar de eso, era el perrito más amoroso y adoraba el contacto con los humanos. En el 2017, Mugzy logró tener unas merecidas vacaciones. Kelly Duer estaba realizando una investigación sobre lo que significa dar hogar temporal a un peludo.

El perrito fue rescatado en California, Estados Unidos.

Acudió al refugio y al descubrir que Mugzy era quien llevaba más tiempo allí decidió pasar un día con él. Tuvieron las mejores aventuras juntos pero después de un par de días, Kelly debía continuar con sus investigaciones y regresó a Mugzy. Sin embargo, Kelly habló en sus redes sobre el hermoso pitbull y su historia se volvió completamente viral.

Mugzy padecía de enfermedad vestibular, lo cual afectaba su equilibrio.

Orinda Beiers trabaja en Hearthfire Animal Rescue Team y siempre ha sido una gran amante de los animales. Decidió preparar el traslado del simpático Mugzy y darle una oportunidad en casa. Su hija no tardó en volverse su mejor amiga y fue así como el perrito consiguió un hogar definitivo.

Mugzy tardó casi dos años en conseguir un hogar.

Después de pasar por un pasado tan devastador, Mugzy finalmente encontró un lugar en el que fue feliz. Recibió mucho amor. Trabajó durante meses para recuperar su confianza en otros perros e incluso logró establecer una fuerte amistad con una hermana peludita que vivió junto a él.

“Los primeros días no fueron fáciles, pero cuando amas a alguien lo acomodas en tu vida. Eso fue lo que hicimos”, asegura Orinda.

Fue un perro muy dulce, tranquilo y adorable que se robó el corazón de todos. Había pasado mucho tiempo sin una sola muestra de cariño y era evidente que tenía mucho amor para dar.

Mugzy vivió con Orinda durante 2 años y medio.

Finalmente, este hermoso peludo perdió la vida. La familia entera quedó destrozada con la noticia pero decidieron compartir su historia para celebrar el enorme que pasó en los últimos años. Había pasado de recibir los peores tratos posibles a ser el miembro más querido de la familia y a tomar largas siestas en el sofá.

Agradecemos a la familia de Mugzy por darle los últimos años de felicidad que tanto se merecía. Su historia es un ejemplo de que todos merecen una segunda oportunidad. ¡Comparte!

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